Cuando el Mar eligió a su primera Reina

Cuando el Mar eligió a su primera Reina
La historia de las Reinas del Mar contada por Belén López Osornio. En ésta oportunidad los invitamos a conocer a María Cristina Irurueta, 1° Reina Nacional del Mar. A lo largo de la Fiesta Nacional del Mar han ocurrido muchos hechos históricos y cambios socio- culturales dentro de Mar del Plata.
La fiesta, fue adoptando nuevas y diversas formas de expresión para contarle a quien la observa, cuál es la visión ese año. Pero hay algo que no cambia ni cambiará. Y son las Reinas del Mar, elegidas a lo largo de los 42 años de historia por los que ya transcurrimos.

Hoy vamos a conocer algo más sobre nuestra primera Reina Nacional del Mar, María Cristina Irurueta.

Los invito a pensar la fiesta en su primera edición, allá en el año 1972, a través de los recuerdos de Cristina. Que en aquella época cursaba el 3° del secundario y que con tal sólo 16 años, recién llegada de Reta a Mar del Plata, estaba por convertirse en la primera soberana del mar con carácter nacional.

Todo empezó cuando llegó al Club Pueyrredon, pensando en compartir una tarde de té con su amigo del secundario, quién en realidad la había anotado sin que ella supiese y la llevara engañada al club. Allí comenzó el camino que la convertiría en reina. Y que marcaría por siempre su vida y su corazón.

Las instancias pasaban y ella avanzaba. El sueño crecía y cada vez estaba más cerca. Pero la espera de cada telegrama que indicaba el paso a la etapa siguiente, acrecentaba la expectativa.

Finalmente ya estaban elegidas y el Club Náutico estaba listo para recibir a familiares y amigos de las 12 postulantes, que disfrutarían de una cena dónde se elegiría a la primera Reina Nacional del Mar, sus princesas, miss elegancia y miss simpatía. Aquella noche mágica fue un 25 de noviembre pero la coronación recién llegaría el 5 de diciembre.

Invitados por la antigua Dirección de Turismo (ubicada en la demolida manzana 115), la gran fiesta se haría en el paseo Las Toscas, escenario actual de la fiesta, quien con mucha expectativa daba a conocer a la nueva soberana en una celebración que duraría 3 días.

La coronación había llegado. Estaba lista para ser presentada en sociedad. Según su relato un bellísimo escenario se montó por primera vez para la gran noche del mar, más de 20 reinas invitadas estaban presentes en “la feliz” para asistir a la coronación y desfilar con sus propias carrozas, por las calles de la ciudad desde el Torreón hasta el sector de Alfonsina.

Entre risas y alegría, ella recuerda una anécdota con el conductor de la noche que era el cómico Juan Verdaguer. Que muy gentilmente la ayudó a levantarse del trono de reina y se quedó con su uña postiza. Y entre miradas y sonrisas, ella no sabía cómo explicarle que no se preocupara, que él no la había lastimado, que solo era una uña decorativa.

42 años después, sus recuerdos siguen intactos de aquel momento que la marcaría por siempre. Según me transmite en su relato, ella jamás hubiese imaginado que sería reina y que esa experiencia la valió de la confianza suficiente para modificar muchas cosas en ella. Hoy siente que ser la primera reina tiene un gran valor. Y que le debe algo a la ciudad que la eligió.

Ya finalizando este relato me gustaría contarles que María Cristina es mi tía. Pero no es lo único que nos une. Hay algo más, es ser parte de la historia de Mar del Plata a través de una singular mirada, la de ser Reina del Mar.

Comentá la nota