Cuadro Estación Cacheuta: un punto en medio de conflictos

Cuadro Estación Cacheuta: un punto en medio de conflictos
Los vecinos que viven desde que dejó de circular el tren pidieron que se los empadrone. Por la ocupación de la ex estación aguarda una denuncia penal.
A lo largo del camino a Cacheuta (Luján de Cuyo), en todo su trayecto, el tren está presente de una u otra forma. Aunque ya no circula por ahí, las vías y los rieles por donde transitó todavía persisten. Los durmientes, las casas de los ferroviarios y hasta la estación son una viva postal de lo que supo ser el medio de transporte más popular de una época.

Pero donde antes funcionó este medio de transporte, hoy brota una innumerable cantidad de emprendimientos turísticos, que son la fuente de trabajo de los vecinos. Y ellos son los que buscan legalizar su situación frente al Municipio mediante un empadronamiento. Otros como en el caso de la estación atraviesan una contienda judicial por la ocupación de esa propiedad.

El paisaje entre cerros, el río Mendoza y el sol de la montaña a pleno son el marco perfecto para que cualquiera disfrute de una jornada de distensión. El principal atractivo son las termas y el hotel, y a partir de ahí y del público que convocan, ese pequeño pueblo desarrolló complejos de cabañas, puestos de artesanías y restoranes para atender la creciente demanda.

La cuestión sobre los terrenos y las habilitaciones es compleja. La injerencia directa sería de la Municipalidad de Luján, aunque tras varias gestiones de distintos partidos políticos el ordenamiento territorial de este sector, denominado Cuadro Estación Cacheuta, es una deuda pendiente. Lo que implica, por ejemplo, que no haya habido controles sobre las obras que se realizaron en una zona sísmica.

“Yo llegué en el ‘91. Cacheuta era un pueblo fantasma, pero desde que se hicieron las piletas de agua termal empezó a crecer y a venir gente”, cuenta uno de los vecinos y dice que allí “la gente de la Municipalidad” les hizo una mensura para ver si podían comprar o tener un título supletorio, pero que eso quedó en la nada. “No sé qué sería de nosotros sin el turismo”, opina con preocupación.

En medio de unas pequeñas callecitas levantadas sobre las vías y que zigzaguean sin seguir un rumbo definido, se encuentran las casas del pueblo. Sobre un playón sin ocupar están apilados cientos de durmientes que fueron quitados cuando hicieron el dique Potrerillos. Algunos emprendedores sólo tienen sus casas y su mano de obra, pero otros levantaron hasta complejos de cabañas y casas de comidas. Todo sobre lo que fue el camino del tren.

Búsqueda del empadronamiento

En el interior de la Municipalidad de Luján de Cuyo circula un expediente con un plano que pasa de una oficina a otra, va y viene. Y ninguna sabe a ciencia cierta cuántos emprendimientos hay y a qué se dedican. Pese a que en Comercio informaron que tienen habilitaciones y que realizan inspecciones para controlar la higiene y seguridad del lugar, las contradicciones están a la orden del día. En lo que sí coinciden es en que a las arcas de la comuna no entra un peso en concepto de tasas. No pueden cobrar, no son sus terrenos.

“El Municipio a lo sumo puede ir con una inspección, porque como no tienen número de padrón nuestro control se ve burlado. Mucha gente ha ocupado terrenos del Estado para fines comerciales”, explicó el secretario de Servicios Públicos, Arnaldo Baldaso.

En lo que a servicios se refiere, Luján no les presta agua potable ni cloacas porque están fuera de jurisdicción. Sólo realizan mantenimiento del alumbrado público –por una cuestión de seguridad– y de la limpieza, que es lo mínimo indispensable.

En el expediente 4.505 hay un plano realizado por un agrimensor que realizó una mensura en todas las propiedades de Cuadro Cacheuta. En ese sumario figura una lista de 28 vecinos que piden que el Municipio los empadrone. “Pero nosotros no tenemos permiso de actuar ahí”, aseguran los funcionarios.

No obstante, este trámite tiene larga data y comenzó en la gestión de Omar Parisi. Luis Antonio Ellena, el agrimensor que hizo las medidas, dijo que la gente del paraje le pidió que lo hiciera porque quienes querían habilitar un comercio no podían hacerlo. “Fueron los vecinos los que pidieron que los empadronaran, yo hice los planos y los presenté, y el Municipio es totalmente consciente de lo que pasa en esa zona”, dijo el especialista a Diario UNO.

De una gestión a la otra, el plano se perdió y volvieron a encontrarlo y a iniciar todo el proceso otra vez. De hecho, los funcionarios, que recién tomaban conocimiento de la existencia de este plano cuando Diario UNO preguntó por el “informe” y pidió verlo, ratificaron que sobre esas tierras no tienen injerencia.

A quién le pertenecen las tierras

Distintas y variadas son las versiones sobre a quién pertenecen los terrenos de Cuadro Estación Cacheuta. Un ex asesor legal de la Municipalidad de Luján de Cuyo dijo que se trata de “terrenos de dominio público del Estado nacional” y que, como tales, no pueden ser cedidos ni comprados, más allá del tiempo que lleven allí asentados los vecinos.

Por ejemplo, sí podrían hacer uso de ellos distintos niveles del Estado como la Provincia o el Municipio, porque se trata del interés público y no de particulares.

El agrimensor Luis Antonio Ellena, que midió y realizó los planos de este sector, dijo que parte de esos terrenos son del Estado nacional, parte de una empresa de ferrocarriles y otro tanto de la provincia de Mendoza.

Una fuente local de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias ratificó la información que proporcionó el asesor legal municipal y dijo que son bienes de dominio público, que no se pueden vender a particulares y que la custodia está bajo el ala de la provincia. “No importa el tiempo que lleven, no pueden tener ningún tipo de título. No pueden ser adquiridos por prescripción”, aclaró.

Los bienes que están comprendidos en este aspecto están delimitados en el Código Civil. Son inalienables, imprescriptibles e inembargables. El principio de inalienabilidad dice que no pueden ser objeto de compraventa ni de ningún acto jurídico que implique la transferencia de dominio y que ese tipo de actos será nulo.

Mientras, el principio de imprescriptibilidad implica la defensa de la integridad del dominio público frente a las usurpaciones de los particulares, que con el transcurso del tiempo terminarían por imponerse.

Se trata de que el dominio público quede y sea en todo momento dedicado a uso directo o indirecto de la colectividad.

La ex estación en menos de la Justicia Federal

Como símbolo de lo que son los emprendimientos turísticos en Cacheuta, el restorán que funciona en la ex estación de trenes es quizás el más representativo. Allí un puesto de comidas atiende a los turistas que llegan a buscar un lugar diferente.

Pero a los vecinos eso les llama la atención, dicen que ahí querían poner una biblioteca pública y sospechan del “dueño”.

Carlos Maksimowicz es uno de los que tienen bajo su dominio la estación de trenes. Él y su familia formaron una sociedad que tiene, entre otras cosas, el complejo de cabañas La Rinconada. El abogado explicó a Diario UNO cuál es su situación con respecto a los terrenos y propiedades que ocupan, que incluyen hasta una playa de estacionamiento.

“Nosotros tenemos un complejo de cabañas del que somos titulares, pero como esto se hizo a pulmón, primero hicimos la obra y después el relevamiento para regularizar todo y dejarlo habilitado, algo que hace años que empezamos. Yo estoy por comenzar a hacer los títulos supletorios para regularizar todo esto”, contó sobre el complejo que construyeron en un camino inverso al normal de toda obra.

“A nosotros, la estación nos la ofreció quien vivía ahí y la compramos de a poco, con cheques, y se hizo la cesión de derechos por escritura pública. Lo que adquirimos fue la cesión de los derechos posesorios y vamos a empezar el título supletorio”, explicó y mostró los papeles que dan cuenta de ello. Así fue como llegaron a poseer la estación a mediados del año pasado. Sostuvo que, mientras ahora a muchos les llama la atención que haya sido ocupada, antes nadie se preocupó por tenerla en buenas condiciones.

En la Justicia federal anida una denuncia penal contra la familia por usurpación. De hecho, una fuente de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que guardó reserva de su nombre, ratificó que existe esta presentación.

“Esto no reviste ningún tipo de discusión. Se va a aclarar todo en la Justicia. No hay que darle mayor entidad de la que tiene”, sentenció y agregó que en casos como estos, “en donde hay una usurpación de un bien público, no queda otra opción que el desalojo y esperamos que se resuelva por vía legal”.

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