Empezó como una pequeña pérdida en un caño de agua potable ubicado en el patio de la planta baja que tienen en común los habitantes de un monoblock.
Según los vecinos, ya han hecho varios reclamos a OSSE (el primero se hizo el 4 de mayo), pero no han tenido una respuesta favorable hasta ahora. "Yo fui está mañana para quejarme de nuevo y me dijeron que habían puesto el reclamo entre los más urgentes. El martes pasado vinieron, vieron el problema, y dijeron que iban a volver después porque no tenían las máquinas excavadoras que necesitan para arreglar", dijo ayer Sara Silva, una de las vecinas.
El problema fundamental, según los vecinos, es que no sólo se trata de un derroche importante de agua potable y de la inundación del pasaje, sino que también temen que se les rebasen los pozos negros, que se encuentran muy cerca del caño roto.
Esa cañería viene desde la calle y abastece a uno de los bloques de departamentos del barrio. La pérdida está en el patio común de los que viven en el edificio. Y, por la pendiente del terreno, el agua baja a la vereda, llena la acequia y se pasa a la calle. Como la cuneta no tiene descarga por falta de pasantes, el agua queda estancada en todo el estacionamiento del pasaje (que tiene unos 200 metros de largo, 100 de ellos inundados).
"El barrio tiene 10 años y siempre hemos tenido problemas con las cañerías. La semana pasada, a una vecina de la planta baja se le rompieron las llaves de paso", comentó Carlos Carrizo, otro de los vecinos. El mismo inconveniente, según estos residentes, tuvieron recientemente varios habitantes del lugar, como la familia Coria y la Duarte, que estuvieron casi una semana con el problema hasta que fueron de OSSE a solucionarlo.
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