Tribunal de faltas. En 2013, esas fueron las mayores causas de multas sobre el transporte público en la ciudad; que recibió un total de 9.500 sanciones.
Eso surge de las estadísticas del Tribunal de Faltas, la dependencia a donde confluyen y se tramitan todas las actas que labra la comuna en su rol de organismo de control. La enorme mayoría de las 319 mil confeccionadas en 2013 corresponden a faltas de tránsito, una actividad a cuyo control el municipio destina el mayor número de inspectores (la Policía de Tránsito).
En ese total, y tal como sucedió en 2012, el mal estacionamiento en todas sus formas fue, por lejos, la conducta más sancionada en la ciudad (unas 121.600 actas, el 38 por ciento del total). La persistencia de los malos hábitos también mantuvo al “manejar hablando por celular” y a conducir motos sin casco entre las faltas más generalizadas.
En el capítulo del transporte público (el citado combo que incluye colectivos, taxis, remises y transporte escolar), el menú de malos hábitos tuvo puntos en común con los conductores particulares; aunque en este caso las faltas revisten mayor gravedad porque se trata de choferes y unidades que trasladan a terceros de todas las edades, en forma permanente. Por tal responsabilidad es que el trámite de obtención de carné de conducir es mucho más riguroso para esas actividades, y todas las multas tienen recargos fuertes respecto de las aplicadas a un particular.
El “ranking” de inconductas sancionadas a choferes al volante fue encabezado por el cruce de semáforos en rojo (2.157 actas), seguido de conducir hablando por celular (827 multas) y manejar sin cinturón de seguridad (796). Le siguieron giros incorrectos varios y estacionamientos en lugares vedados, como sendas peatonales (un combo de unas 1.220 actas).
En noveno lugar se ubicó una falta tipificada como tal hace sólo un año: fumar mientras se maneja. Por ese motivo hubo 162 actas a conductores, contra 2.471 labradas a particulares.
Si bien el volumen que alcanzan las sanciones a particulares son muy superiores a las que recayeron sobre el servicio público, vale la pena considerar algunos números para ponerlas en perspectiva.
Por ejemplo, si se toma el parque automotor registrado en la ciudad, mientras que los autos particulares suman más de 380 mil y las motos rondan las 180 mil; los colectivos del transporte urbano no llegan al millar, los taxis apenas superan los 4 mil y los remises arañan los 3.200. Una cuota de esa enorme diferencia numérica se compensa con el tiempo de rodaje: las unidades públicas están todo el tiempo en la calle, a diferencia de los particulares.
Igualmente, según un estudio de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba de 2012, en horas pico en la ciudad se mueven en la calle por cada siete autos, dos vehículos públicos (colectivo, taxi o remis) y una moto.
“Matrimonio” sobre ruedas. El listado de infracciones muestra un nutrido menú de sanciones a conductas que tienen como víctima o protagonistas a los pasajeros. Las más numerosas son por permitir el ascenso y descenso de personas en lugares no autorizados (alrededor de 700 en total, en su mayoría de taxis y remises) y, en el extremo opuesto, hay muy pocas por evitar subir pasajeros cuando se tiene capacidad de carga, circular con alguno colgado del pasamanos (sólo un acta) y parar muy lejos del cordón para habilitar su descenso (menos de cinco).
Pero las multas no sólo se generaron en el chisperío entre conductores y transportados: llevarse demasiado bien también fue un problema, a la luz de las 17 multas aplicadas a choferes de colectivos por “conversar permanentemente con pasajeros”, un hábito prohibido porque se considera distractivo.
Frecuencia y truchos. En el renglón común del servicio público de transporte, las estadísticas del Tribunal de faltas muestran falencias compartidas y otras más específicas de cada servicio. Por caso, el incumplimiento de frecuencias –terreno del sistema de colectivos– mereció 752 actas, un número que en principio no suena muy alto en comparación a las quejas que suelen tronar en boca de usuarios en espera.
En lo que hace al servicio de remis, la multa específica más aplicada estuvo asociada a la presencia de unidades “truchas”: por prestar servicio sin habilitación hubo 275 actas, y 46 por no estar adherido a una agencia. En este servicio y el de taxis, otra falencia muy castigada fue permitir el manejo a persona no autorizada como chofer (810 multas).
Picadas
Al Tribunal de Faltas ingresó una multa a un vehículo del transporte público por correr picadas.
Los automovilistas estacionan pésimo; los motociclistas siguen negados al casco
Al mirar las estadísticas de multas aplicadas durante 2013 por el municipio no caben dudas: poner en regla el estacionamiento será uno de sus mayores desafíos en materia de tránsito, y más aún en el año en que se quiere abrir paso al nuevo sistema de transporte, con carriles Sólo Bus incluidos.
Por segundo año consecutivo, “estacionar en lugar donde está prohibido las 24 horas” fue la sanción más aplicada entre todas las labradas por la comuna: 57.421 actas, una cifra 20% superior a la registrada en 2012, año en que esa también fue la mayor causa de multas.
La suba se dio incluso a contramano en la baja general de sanciones (en 2013 el municipio labró un total de 319 mil actas, casi un 10% por debajo de 2012). El costo de esa falta llega hasta los 800 pesos.
A esa causa específica de infracción se sumó, además, una amplísima variante de sanciones en materia de mal estacionamiento: a la izquierda, sobre la vereda, en paradas de colectivos, en esquinas, en plazas y canteros, sobre sendas peatonales y espacios para discapacitados; por citar sólo las más comunes. En total, parar mal el vehículo motivó casi un 40% del total de actas ingresadas al Tribunal.
El segundo “vicio” más castigado entre conductores fue manejar hablando por celular –igual que en 2012–, causa de 30.336 multas. Le siguió cruzar semáforo en rojo (19.514) y manejar o ir como acompañante sin cinturón de seguridad (13.077).
Entre las transgresiones más nuevas, manejar fumando mereció bastante sanciones para el año que lleva vigente: 2.471.
Cabezas durísimas. Si las malas costumbres entre los autos se mantiene, algo similar pasa con las motos: manejar sin caso o llevar acompañante sin casco fueron los dos motivos más comunes de multas (16.799 y 4.863, respectivamente).
Otra cantidad importante (1.443 multas) fue labrada a motos por circular sin patente; mientras que se registraron casi 4 mil a conductores de autos y motos sin carné de conducir vigente.
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