Carlos Latorre (52)es el titular de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires que funciona en Balcarce. Habla del operativo para detectar nuevas edificaciones que lanzó ARBA, de la evasión, de los estrictos controles, y de la política recaudatoria del gobierno.
-¿Cómo se seleccionó a esas 2.600 parcelas?-A nuestra oficina llegó un padrón desde la ciudad de La Plata, en lo que son 13 carteras con 200 partidas, y se tomaron las zonas que podrían estar en construcción y todavía no han sido declaradas. En función de ese padrón, se organizan los trabajos catastrales, y se pone en marcha el operativo para cotejar esa información con la situación que presenta cada terreno.
-¿Existe alguna proyección o dato estadístico respecto del porcentaje de edificaciones nuevas no declaradas? –En general existe un promedio que oscila un 30 %, pero ese valor es relativo. De lo que hemos cargado, tenemos baldíos o en construcción pero en cantidades similares.
-¿Por qué la gente no declara en ARBA las nuevas construcciones?–Lo que vemos que no hay mala voluntad de los contribuyentes, sino falta de información. La mayoría no lo declaran porque no saben que tienen que hacerlo. Hay personas que también creen que con el trámite que se efectúa en el municipio ya está, y desconocen que el trámite sigue en esta agencia. La valuación fiscal que es la base del impuesto inmobiliario es mucho más baja en un terreno baldío que en una edificación y eso también se presta, a veces, para la especulación.
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