Cruces por la adecuación de tasas para beneficiarios del plan de pavimentación social

Aunque finalmente fue aprobado, los concejales debatieron duramente un proyecto que impide que los contribuyentes que recibieron mejoras de infraestructura urbana tengan que realizar un pago adicional. Por otra parte, le elevó un pedido de informes sobre la construcción de una planta de tratamiento de desechos cloacales, la cual volcaría los residuos en un arroyo cercano.
El Concejo Deliberante de Almirante Brown, en un airado debate, aprobó ayer un proyecto de ordenanza que dispone que los beneficiarios del plan de Pavimento Social, que se realizan con fondos del gobierno Nacional, no paguen un aumento de tasas por las obras.

También se expresaron unas palabras sobre el Día del Trabajador, como así también se recordó al ex presidente Néstor Kichner al cumplirse seis meses desde su muerte.

Tras un largo debate en Labor Parlamentaria, uno de los temas más ríspidos que se trató en el recinto fue el proyecto de ordenanza elaborado por la concejal de la Coalición Cívica-ARI, Myriam Locher, sobre el aumento en las tasas a los vecinos beneficiados con el plan de pavimentación social, el cual fue finalmente aprobado.

“Es inaceptable que los vecinos tengan que pagar por los asfaltos realizados con dinero de Nación ya que esas obras fueron costeadas en su momento a través de los impuestos indirectos, además lo irrazonable de cobrarles a los que menos recursos tienen, lo que se contradice con el carácter social del plan”, indicó la edil.

El oficialista de Todos por Brown, Mario Fuentes, negó que las partidas utilizadas para financiar las obras, las cuales indicó que cuestan entre 300 y 400 mil pesos por cuadra, provengan íntegramente de Nación, ya que también “se utilizan recursos municipales”.

Asimismo, apuntó que el cobro extra que aparece en las boletas de ABL se debe “exclusivamente” a la recategorización de la zona, que pasa de tener calle de tierra a asfalto, “lo que trae múltiples beneficios a los vecinos de la periferia”.

Por su parte, la concejal del Peronismo Federal, Stella Maris Alló, reclamó que las obras de pavimentación se realicen según los requerimientos de cada zona. Es que, según pudo constatar, “no se realizaron bases adecuadas” en lugares “inundables”, por lo que en poco tiempo la calle luce como “un colador” por los grandes baches. En esos casos, denunció, el municipio debe volver a “gastar recursos” para arreglarlos.

Entre varias chicanas políticas y algunas palabras fuertes entre oficialismo y oposición, uno de los últimos en tomar la palabra fue el edil del FpV, Alejandro Torres, que fue categórico en su análisis: “La gente humilde quiere pagar su asfalto”, a la vez que descartó que la suma sea “abusiva” para los vecinos.

En otro orden, se elevó un pedido de resolución para que el Ejecutivo informe sobre la construcción de una planta de tratamientos de líquidos cloacales en Claypole, ya que, según sospecha la oposición, desechará los residuos en un arroyo cercano hasta tanto no se concluya con la ampliación de la red troncal, a cargo de AySA.

El concejal del Frente para la Victoria Roberto Bastanza aclaró que estará en funcionamiento “sólo tres años”, al tiempo que ironizó que “no se trata de una central atómica”, en alusión a la preocupación de los desechos.

De todos modos, indicó que parte de los desechos serán vertidos en el arroyo San Francisco, aunque anticipó que no habrá ningún tipo de “impacto ambiental” dadas las características del cauce.

En la misma línea, la concejal de PRO, Myriam Niveyro, se mostró conforme con la iniciativa, ya que actualmente en varias zonas de Claypole, Calzada y Solano “los líquidos cloacales van directamente a la calle o a las zanjas”, lo que es “muy peligroso para los vecinos”.

En otro orden, en una jornada que contó con la aprobación de 24 expedientes sobre tablas, se elevó un proyecto de ordenanza para que se declare de interés del cuerpo deliberativo el canal infantil Paka-Paka.

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