Habitantes de varios sectores expusieron sus preocupaciones por los hechos delictivos que vienen ocurriendo en esos lugares. Fueron escuchados por dos funcionarios policiales y atacaron a fiscales y jueces. En representación de la comuna asistió Graciela Barco, cuando el encuentro ya finalizaba.
También llamó la atención de los presentes la ausencia de figuras municipales relacionadas con la seguridad, vacío que en parte fue subsanado por la llegada de la directora de Inspección General, Graciela Barco, cuando restaban escasos minutos para que el encuentro llegara a su fin.
Ante el comisario inspector Gerardo Pechinenda, que reemplaza a Marcelo Arigüel -de vacaciones- en la Jefatura Distrital de Policía, y el comisario mayor Alejandro Aguilera, titular de la Comisaría Segunda, unas sesenta personas plantearon en primer lugar su preocupación por las “banditas” de jóvenes que se juntan por las noches en plazas y pasillos ubicados entre las torres del Fonavi.
Una mujer que vive en uno de esos edificios pidió que los efectivos no se limiten a patrullar y realicen la identificación y requisen a los individuos que se concentran –según dijo- “a tomar cerveza y molestar a la gente” entre las nueve de la noche y las dos de la mañana.
Otra apuntó que algunos sujetos escogen como escondite los garraferos y desde ahí –indicó- traman asaltos y robos. “A mí ya me robaron tres veces, todas de noche, y estoy segura que por lo menos en dos de esas oportunidades los ladrones habían usado ese pasillo como refugio y de paso observar para atacar en el momento oportuno”, expresó.
En una charla que transitó siempre por el carril de la tranquilidad, el público participante reconoció que tras el asesinato de Diego Villegas (el 9 de enero pasado), se nota que los móviles de la fuerza pública están pasando más por las calles que componen ese punto crítico, aunque les pidieron a Pechinenda y Aguilera que esa actitud no obedezca a una reacción del momento forzada por el reclamo de la gente.
Aguilera afirmó que “hace quince días que estamos trabajando con mayor presencia de móviles y efectivos, a partir de la queja elevada por quienes viven en el Fonavi 144, y hemos puesto el acento en identificar a personas y vehículos. Sin embargo, hay ámbitos privados en los que no nos podemos entrometer y, por ejemplo, si hay dos o tres personas tomando cerveza en la puerta de una casa ya estaríamos interfiriendo en una situación de índole privada”.
Por su parte, Pechinenda reveló que a la Policía se le está achicando la operatividad al no contar con la cantidad de agentes necesarios para cubrir los recorridos que se realizan en toda el área urbana. Al respecto, señaló: “A raíz de los homicidios consumados y de los casos de violencia de género que se dan a menudo, tenemos que prestar el servicio de custodia a los damnificados directos o sus familiares. Son órdenes que nos llegan desde la esfera judicial, no es algo a lo que nos podamos oponer o regular a nuestro antojo. Entonces, tenemos patrulleros pero no hay gente para que vaya arriba”, afirmó.
Críticas a la Justicia y al Intendente
La mayoría de los asistentes a la reunión optó por renovarle el crédito a la Policía, pero se mostró muy crítica con la labor de quienes deben impartir Justicia. “Acá tendrían que estar los jueces y los fiscales y explicarnos cómo es posible que si los ladrones son detenidos a las dos de la tarde, a las tres ya están de nuevo afuera”, planteó Alfredo, comerciante que asumió estar analizando la posibilidad de “cerrar todo” porque ya le robaron tres veces.
Otro vecino aseguró haber sido testigo del momento en que mientras una víctima de robo estaba declarando en la seccional, el delincuente ya estaba siendo liberado.
En medio de esa desaprobación hacia el Poder Judicial de Junín, varios entendieron que “lo que están fallando son las leyes” y reclamaron que el cambio sea impulsado desde la política.
Al llegar a ese punto aparecieron las críticas al intendente Mario Meoni: “Acá debería estar el Intendente escuchando a la gente, porque él desde su lugar puede influir para que la Justicia cambie o puede promover alguna reforma en las leyes. Hubiese estado bueno que viniera y se empapara en vivo y en directo de lo que sentimos nosotros”, manifestó enojada un ama de casa que dice vivir encerrada con llave por miedo a que le entren malvivientes a su casa.

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