El concejal Carlos Katz dijo este miércoles que el proyecto del nuevo Código de Publicidad que “supuestamente se venía conversando entre todos”, fue modificado por el Arq. Roberto Fernández, quien habría sido contratado por el municipio en calidad de asesor externo, pese a que, según el edil, “si bien de Arquitectura debe saber un montón, de esto sabe poco y nada”. También definió la iniciativa del Ejecutivo comunal como “un festival de contradicciones que solamente va a terminar perjudicando al pequeño comerciante que tiene una marquesina o un cartelito”.
Por su parte, el concejal de la UCR, Carlos Katz, expresó este miércoles que “lo que supuestamente veníamos conversando entre todos, lo han cambiado todo y es un festival de contradicciones que solamente va a terminar perjudicando al pequeño comerciante que tiene una marquesina o un cartelito, mientras que a otras empresas como Multicanal, que también son parte del paisaje urbano que se va degradando, las tratan con otra deferencia”.
En ese marco, aclaró en declaraciones a FM 99.1 que “no es verdad” que se haya acordado con todos los sectores la aprobación del expediente. “Hablan de consenso porque en realidad no entienden lo que dice este código que es muy largo y muy difícil de interpretar”, aseveró.
Asimismo, dijo que “hubo reuniones con las cámaras empresariales que pidieron algunas modificaciones, algunas de las cuales se pusieron y otras no, y ahora le agregaron otros cambios”, tras lo cual advirtió que “el Gobierno contrató a un supuesto especialista que trabajó en esto”.
Según el edil, se trata de “Roberto Fernández, el ex decano de la Facultad de Arquitectura y ex secretario de Planeamiento Urbano y Medio Ambiente durante la intendencia de Russak -el único funcionario que no renunció cuando Mariela Trápani asumió un cargo por 30 días-, que de Arquitectura debe saber un montón pero de esto, poco y nada”.
“Fernández es un referente intelectual de Acción Marplatense desde la época de Russak, alguien muy respetado pero que le metió al nuevo Código modificaciones que supuestamente estaban consensuadas. Reconozco que es un excelente teórico pero cada vez que incursionó en la política, o lo hizo de la mano de la persona equivocada como Russak o terminó siendo un teórico que no entendió como es la cosa, porque puede ser en la teoría que los paisajes urbanos intenten preservarse, pero acá hay una ciudad de 600 mil habitantes, con cien años de historia y con miles de comercios que se mantienen gracias a la publicidad de sus marquesinas”, añadió.
En tal sentido, el concejal insistió en que “supuestamente estaba todo consensuado pero después ellos modificaron todo”, y ejemplificó: “Plantean la eliminación de las marquesinas en un plazo de doce meses, es decir, están locos”.
“Primero, no entiendo cuál es el efecto de declarar enemigo público a las marquesinas cuando lo que hay que regular en todo caso son sus dimensiones y su estructura, para después ponerse a pensar en el comerciante, porque sino la gente está trabajando como puede y viene el municipio a complicarle la vida. Y todo esto viene de la mano del asesor externo, que hizo los cambios y nadie los leyó”, añadió.
A su vez, enumeró que “también hay una restricción para aplicar cartelería que desdibuje los lineamientos arquitectónicos de las construcciones y según el proyecto, para la aplicación de esta restricción, el Ejecutivo podrá analizar los casos que la complejidad o la controversialidad lo amerite y requerir un dictamen de un experto externo”, ante lo cual enfatizó: “Mirá cómo se arman el kiosquito”.
“Esto es llamativo: acabamos de mirar cómo se puede armar un kiosquito para laburar de dictaminador de afectación o no de carteles”, deslizó.
Por otra parte, Katz afirmó que el secretario de Planeamiento Urbano, Arq. José Luis Castorina, “ni opina” del tema.
“Estas cuestiones realmente me irritan porque estuvimos mucho tiempo tratando de consensuar para que ahora llamen a un experto externo para que, por ejemplo, en el artículo 10.2, en lugar de decir 'mampostería', se lo cambie por 'paramentos o tacos de la fachada', dejémosno de jorobar”, cuestionó.
Y concluyó: “Entonces para qué llamamos a las gente de la Cámara de Publicidad si nadie tuvo ganas de escucharlos y ahora ni siquiera saben de qué se trata el proyecto y por eso nos llaman todos los días para ver qué pasa, algo que ni yo puedo contestar muchas veces”.



Comentá la nota