Los opositores Avignone y Costanzo exigieron al intendente que el pliego de licitación por las tarjetas magnéticas se analice en el recinto.
El alboroto surgió porque el decreto 3.921 no le permite al Concejo Deliberante analizar, ni debatir las condiciones de la licitación, sino que sólo se remitió ese documento a modo de notificación.
El decreto consta de cuatro artículos, entre los que se establece la aprobación del pliego, la autorización a la Dirección de Compras y Contrataciones a efectuar el llamado licitatorio, y la difusión de la convocatoria en el Boletín Oficial. Ese instrumento público fue firmado por el intendente, Domingo Amaya, el secretario de Gobierno, Marcos Díaz, el titular de Hacienda, Silvio Bellomío, y el subsecretario de Tránsito y Transporte, Juan Givanniello.
"Una vez más el intendente intenta desconocer las facultades del Concejo Deliberante", cuestionó el concejal José Costanzo (Partido Autónomo). "Evidentemente se confunde en esta maraña de órdenes y contraórdenes a las cuales está acostumbrado por la metodología Kirchnerista y alperovichista, y que no tiene nada que ver con el pleno funcionamiento de las instituciones democráticas", agregó.
El edil opositor dijo que el abuso de facultades por parte de la intendencia lo obliga a pedir la nulidad del llamado a licitación. "Es un acto administrativo que no puede llevar a cabo sin la intervención previa del Concejo Deliberante. No es la primera vez que ocurre esta falta de respeto al cuerpo legislativo", resaltó.
Objeciones
José Luis Avignone (UCR), por su parte, aclaró que comparte la idea de reemplazar los cospeles por tarjetas magnéticas, pero cuestionó la metodología. "Se arrogó facultades que no tiene. En otras licitaciones se mandó al Concejo para su aprobación, esta vez, por qué no ha obrado en consecuencia", se preguntó.
Avignone remarcó que si es un gran negocio, por qué razón no lo explota la Municipalidad. "Como se dice en el fútbol, parece que Amaya quiere tirar el centro y cabecear", dijo. Otro interrogante que planteó el edil radical es por qué razón sólo los funcionarios y agentes municipales están impedidos de participar en la licitación. "Deberían incluir a los funcionarios provinciales y nacionales, ya que los funcionarios y directores son del mismo signo político", precisó.
Avignone dijo que encontró esas objeciones al revisar uno por uno los requisitos estipulados por la intendencia en el pliego de la licitación. "¿Por qué no dice el Departamento Ejecutivo cómo estará integrada la comisión especial de preadjudicación?", se preguntó.
Para colmo -dijo Avignone-, todas las circulares aclaratorias quedarán incorporadas al pliego. "Eso es peligroso", insistió.
Un viaje con tecnología electrónica
Recarga de tarjeta .- Con el nuevo sistema, el usuario acercará la tarjeta magnética (inteligente) a una máquina lectora que registrará el costo del pasaje. La primera vez será obligatorio cargar un mínimo equivalente a cinco boletos. Luego la recarga podrá efectuarse en los quioscos habilitados (alrededor de 300 en toda la ciudad) por la cantidad que el usuario prefiera.
Control de inspectores.- El pasajero sube y no se utilizará la impresora para emitir un ticket. La idea es no generar inconvenientes al chofer. Todo será electrónico. Cada vez que un inspector quiera controlar solicitará la tarjeta magnética al pasajero para verificar con un posnet la acreditación del costo del boleto. El usuario, a su vez, podrá adquirir una tarjeta nominal (con nombre y apellido) o común.
Vía informática.- Al terminar el recorrido, el ómnibus entrará al garaje de la empresa y por medio a una antena se transmitirá la información a una computadora que, a su vez, la redistribuirá al concesionario y a la Municipalidad, que administrará esa información.
Navegación satelital.- En la intendencia anticipan que con el mismo sistema, en el futuro se podrá incorporar la navegación satelital que permitirá saber exactamente dónde está el vehículo. Además se podrán conocer los kilómetros reales de cada unidad


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