La presidenta llega a la provincia en medio de conflictos. Tareferos estafados, mujeres y madres de policías acuarteladas y un paro docente. Esta es la realidad misionera. Tal vez la realidad virtual de la presidenta es la de las inauguraciones y el cotillón político.
Es evidente que la Misiones que le mostrarán a Cristina será la de misioneslandia. Donde nada pasa y todo está bien. O sea la realidad virtual. Ahora la realidad de los misioneros es otra. Una pobreza del 60% y una indigencia del 20%. Esta realidad, real, no seguramente no será expuesta a la presidenta.<>
Comentá la nota