Cristina envía 300 gendarmes y prefectos a patrullar Bahía Blanca

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner puso en marcha el Programa Federal de Colaboración y Asistencia para la Seguridad. Sin casi nada de publicidad, la mandataria firmó el último viernes el decreto 1177/2013 por el cual se extienden los “protocolos de intervención” de las distintas fuerzas federales a todos los distritos del país.
Aunque el decreto de Cristina no especifica qué sucederá en cada ciudad, fuentes seguras confiaron en exclusiva a Bahía Indiscreta que “en lo atinente a Bahía Blanca, lo que se dispuso es que aterricen 150 prefectos y 150 gendarmes para reforzar la seguridad ciudadana”.

Por otro lado, y pese a que no hay información oficial, esta sección pudo averiguar que las autoridades de las delegaciones locales de Prefectura Naval y de Gendarmería ya recibieron la orden de buscar el alojamiento para los efectivos visitantes.

Pese al hermetismo, trascendió que los prefectos tendrían su base en el puerto de Ingeniero White, en las instalaciones que posee esa fuerza, mientras que los gendarmes tendrían su lugar en el 5to. Cuerpo de Ejército.

La idea es reforzar la seguridad en algunos “sectores calientes” dentro de la ciudad, además de realizar un control exhaustivo de los accesos y las rutas. El operativo especial se extendería hasta las elecciones de octubre. Cualquier utilización política del tema es pura coincidencia.

Hasta este domingo a la noche, en el ámbito político local sólo tenían versiones sobre la cuestión y se esperaba que durante la semana se comunicaran desde el Ministerio de Seguridad de la Nación para confirmar las novedades.

Un tema importante y, a la vez delicado, será conocer cómo se complementarán las fuerzas nacionales con la Policía provincial. Es sabido, que la “Bonaerense” se pone un poco nerviosa cuando le pisan el territorio.

Los privilegios judiciales

El episodio sucedió el martes 20 a las 12 del mediodía. Y sus protagonistas son un auto estacionado en un lugar reservado, su distinguida propietaria y una “distraída” inspectora de la Guardia Urbana. Hasta aquí, se podría decir, nada de otro mundo. Lo relatado es algo común en el habitual y frenético ritmo del microcentro bahiense en horario pico. Sin embargo, hay datos jugosos que hacen que el hecho no sea uno más.

El ojo avizor de Bahía Indiscreta nada se pierde. Y en este caso observó detenidamente toda la secuencia de esta historia.

El auto, un Ford Focus gris, se encontraba estacionado en la primera cuadra de Alsina, del lado de la Plaza Rivadavia, justo enfrente de la Municipalidad, allí en el mismo lugar reservado para los autos de la gente de prensa.

Es común que los conductores de autos particulares aparquen en ese sitio. ¿La razón? Bueno será porque no ven los indicadores de tránsito y el suelo pintado o, simplemente, porque se arriesgan a que la “viveza” criolla no será sancionada.

Además del Ford Focus de nuestra anécdota, otro vehículo -marca Renault- también usurpaba el lugar. Ante este panorama, recordemos el martes pasado al mediodía, una joven inspectora se acercó y metió su mano en el pantalón para sacar el talonario de multas.

Mientras confeccionaba la correspondiente infracción, el dueño del Renault regresó y tuvo la (mala) suerte de recibir la boleta en mano. Incluso la firmó, a modo de aceptación del error cometido.

Tras “embocar” al primero, la agente municipal se dirigió al segundo auto, el Ford Focus, para hacer lo mismo. En este caso, como la propietaria no estaba, pensó en dejar la papeleta apretada debajo del limpiaparabrisas. Pero algo inesperado sucedió.

La joven miró atentamente hacia el interior del Focus y vio una chapa perteneciente al Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires. Como si hubiera visto la "luz mala" se dio media vuelta y se fue. Hizo la “vista gorda”, se hizo olímpicamente la “burra” o como quieran llamarlo.

Más grave aún es que un hombre le haya advertido sobre la vergonzosa situación y la inspectora hiciera caso omiso. Vale recordar que la chapa del Poder Judicial no habilita a estacionar en lugar prohibido o reservado. No es una licencia para hacer lo que se me cante.

Bahía Indiscreta conoce la identidad de la jueza dueña del Focus (cuya patente es HSF 208 y cuya chapa del Poder Judicial lleva el número 1796) pero, esta vez, será “beneficiada por la duda”, pues no sabemos si estacionó ingenuamente por error o por creer, como algunos magistrados, que posee privilegios y que no es igual al resto de los ciudadanos.

Bahía Indiscreta le da las “garantías” de que no revelará su identidad, así que ahora podrá festejar escuchando la divertida música de una extinta cantante de cumbia tocaya suya.

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