Cristina apabulló con todo lo que manda a Santa Fe

Con un discurso impecable, la Presidenta dejó inaugurado el edificio corporativo de Sancor Seguros, descargando una catarata de cifras sobre los recursos que la Nación gira a Santa Fe, los que aumentaron 536% desde 2003 a 2010. Comparó el incendio de la Facultad de Rosario con el país en esas condiciones, hoy ambos recuperados. Y también habló de la "noche negra" iniciada en 1976.
Con un estilo bastante diferenciado de los actos masivos, -aunque siempre en campaña- sobresaliendo la nueva modalidad impuesta desde que trata de captar la voluntad de la clase media, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, estuvo poco tiempo en Sunchales para la inauguración del edificio de Sancor Seguros que costó 32 millones de dólares, pero más que suficiente para despacharse con un discurso impecable en su desarrollo, tanto en los números y estadísticas, como el agregado de alguna situación anecdótica o puntual, directamente relacionada con lo que venía diciendo.

Aprovechó para pasar en limpio, aún con mayor énfasis que cuando el mensaje de apertura de sesiones en el Congreso -y así lo recordó-, detalles y comparaciones, lo mucho que la Nación le aporta a la provincia de Santa Fe, ante un gobernador Binner que debió digerir impávidamente cada uno de los dichos, retrucándole de tal manera aquella reclamación que fue llevada ante la misma Corte Suprema. De 2003 en que comenzó la gestión kirchnerista hasta ahora, el aumento de lo que se gira por coparticipación -y también otros conceptos como el Fondo Sojero, jubilaciones y el PAMI- creció 536 por ciento.

Y fue entonces que la Presidenta comenzó a detallar, muy serena y calma ante un Binner que ya no sabía hacia donde mirar, que en 2003 por coparticipación la Provincia recibía 1.713 millones y ahora 10.000; que para destinar a educación entonces eran 170 millones y ahora 1.000; que mientras antes se asistía a la Provincia en materia de jubilaciones con 1.312 millones ahora se llega a 7.900 millones; y entre otros, que mientras el PAMI brindaba servicios por 85 millones ocho años atrás, ahora invierte en eso 2.144 millones. Como todo era una verdadera catarata de números, también recordó Cristina que en materia de energía eléctrica Santa Fe recibía 21 millones y ahora 2.000, aprovechando para deslizar que eso se debía además al crecimiento de la producción y por lo tanto de la demanda, en tanto que la domiciliaria también había crecido porque ahora las familias tienen más electrodomésticos.

En total, y trazando la línea, tenemos que aquellos 4.396 millones de 2003 con los que era asistida Santa Fe, se transformaron ahora en 27.711 millones, que aunque con inflación y todo, muestra una muy buena diferencia.

Con otro estilo, de acuerdo a las circunstancias, Cristina sigue en campaña en cuanta ocasión tiene de hacerlo, que no son pocas. Esta vez, aprovechó para arrojarle a Binner toda esta montaña de números, quienes vale decirlo, aún estando sentados al lado en estrado, se dirigieron muy poco la palabra, salvo cuando el Gobernador le entregó el obsequio de un saco de lana tejido por mujeres de una agrupación de Rosario. Sí en cambio la Presidenta dialogó animadamente con Raúl Colombetti, el titular de la empresa anfitriona, quien fue el orador de apertura.

Tal vez, esa cierta rispidez que se advirtió hacia Binner, sea consecuencia de las aspiraciones presidencialistas que le surgieron al socialista en los últimos días, cuando consultado al respecto sobre sus deseos en tal sentido de uno a diez, muy suelto respondió "once". E incluso de no ser así, es altamente probable que Binner termine formando fórmula con Ricardo Alfonsín, por lo cual convengamos, Cristina tiene en él a un potencial adversario en octubre. Y aún cuando esto sea tal vez hilar demasiado fino, como vienen las cosas nada resulta exagerado.

La Presidenta inició sus palabras aludiendo al edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Rosario, que fue semidestruído por un incendio en el 2003 y ahora acaba de ser recuperado, lo cual promovió antes del mensaje una teleconferencia con las autoridades de la casa de estudios rosarina. Rescató Cristina la metáfora del edificio incendiado en su semejanza con el país en iguales condiciones que habían recibido en 2003, estando ambos plenamente recuperados, aprovechando para ponerle energía a su habitual sentencia de "profundizar el modelo", con el objetivo de combinar producción e inclusión social. Unas fichas que apuntan hacia la demorada confirmación de su candidatura, aunque para eso tiene tiempo hasta el 24 de junio.

Ya sobre el final, y tras un amplísimo repaso de la relación entre la beneficiosa relación que la Provincia tiene con la nación de acuerdo con su óptica, y más que eso sus números, volvió sobre el incendio en Rosario originado tras una manifestación, deseando que no vuelvan más esos tiempos, y además destacando que una situación de esa naturaleza podría ser solucionada con una cobertura de la empresa sunchalense, provocando sonrisas y arrancando aplausos de los dueños de casa.

En cuanto a alusiones, tuvo algunas otras bastante contundentes, por caso cuando destacó la gran obra que Sunchales incorporaba a su patrimonio, sostenida en la creatividad y el trabajo, "porque la suerte -aclaró- es para los vagos", volviendo a relacionar el trabajo positivo con esta gestión de Gobierno "ya que es mucho más fácil destruir que construir". Una vez más, como en la mayor parte de su alocución, se sostuvo sobre un modelo que todavía necesita un tiempo para completarse. Más claro, échele agua.

Y hubo también algunas miradas retrospectivas, que nunca faltan, como "la noche negra" iniciada en 1976, cuando se comenzó a sumir al país en la destrucción de su aparato productivo, llegándose al "incendio" de comienzos de esta última década, cuando el kirchnerismo hizo de bombero.

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