Los feligreses rememoraron así el triunfo de Cristo sobre la muerte.
La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles. Cuando se celebra la Resurrección de Cristo, se celebra también la propia liberación, la derrota del pecado y de la muerte.
Ante un templo colmado de público, especialmente de niños, el cura párroco de María Auxiliadora, presbítero Mario Tournour, expresó en su homilía de las 11:00 que “debemos vivir como Jesús: en libertad plena y bien. Para un chico es ponerle ganas u onda en la casa o cuando uno va a la escuela”.
“Si hoy celebramos la Pascua, celebramos la vida eterna. Pero la vida eterna comienza aquí, en la Tierra. ¿Cuál es nuestro desafío? Vivir conforme a esto y con más intensidad las cosas que tenemos y no fijarnos en las cosas con que no contamos, pues nos ponemos quejosos y no llegamos a nada. Es decir, pensemos en las cosas lindas que tenemos y decir: puedo andar, vivir, estudiar, ayudar y trabajar. Pidamos a Jesús que nos conceda esta gracia”, resaltó.
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