Por la crisis, no hay nuevos frentes de obras

Por la crisis, no hay nuevos frentes de obras
Debido a la falta de materiales y a la incertidumbre sobre el rumbo económico, la construcción privada no inicia nuevos proyectos Las constructoras hoy apuestan a terminar los trabajos en curso, explicó un empresario. Cae la mano de obra en el sector

El contexto inflacionario, que se aceleró tras la devaluación de enero, sumado a la falta de certezas sobre el rumbo de la economía en el corto plazo hacen tambalear los cimientos de la construcción. Referentes del sector privado advirtieron que, frente a este escenario, que se ve agravado por una escasez de materiales, las empresas constructoras no están iniciando nuevos frentes de obra y, por ahora, concentran sus esfuerzos en terminar los trabajos en curso.

“Se está actuando con mucha prudencia, analizando detenidamente la conveniencia de iniciar nuevos proyectos, porque en un momento tan adverso es preferible esperar”, explicó a LA GACETA Javier Zerda, miembro de la Cámara de Empresarios de la Construcción Privada de Tucumán (Cecoprit). El dirigente aseguró que en el escenario actual, “las empresas se están concentrando en terminar las obras en curso, que hoy requieren un esfuerzo adicional por la falta de materiales, básicamente, y se trabaja en proyectos a futuro, hasta que el contexto mejore”.

Zerda apuntó que el mayor inconveniente que hoy atraviesa la actividad “son los problemas de desabastecimiento de materiales por cierre de importaciones, que comenzaron en 2012, y que desde fines de 2013 se agravaron por la devaluación, que generó un gran desconcierto de precios y posterior especulación. Todo esto complica enormemente el complejo y encadenado proceso de construcción y produce demoras en las entregas de obras”.

Actualmente está en vigencia el plan de “Precios Cuidados”, al que adhirió Tucumán, que establece valores de referencia en materiales de la construcción por 90 días. Ese programa busca reimpulsar la actividad.

Negocio sensible

Por otro lado, Zerda sostuvo que, por su ciclo de realización largo, de tres a cuatro años, el de la construcción es un negocio muy sensible a las expectativas económicas a futuro. Y, en ese sentido, aseguró que “la incertidumbre que hoy se vive en el país afecta las decisiones de los potenciales inversores o compradores . Ya desde 2012 venimos sufriendo un fuerte enfriamiento de la demanda dolarizada por el cepo y esto se agravó con la escalada del dólar blue de este año, ya que los compradores especulan con obtener cada día más metros cuadrados con los mismos billetes”, detalló.

Zerda indicó que el segmento ABC1 se sostuvo con los pesos devaluados y excedentes que se vuelcan a proyectos en ejecución y con alguna financiación , pero con una fuerte caída con respecto a los años boom de la actividad (1997/98 , 2007/08 y 2011/12).

Agregó que, según datos estadísticos de la ciudad de Buenos Aires, las escrituras firmadas en 2013 fueron 2.996 por mes, contra 6.131 mensuales en 2007, lo que indica una caída del 51%. “Una unidad tipo que se vendía en 2012 en U$S 115.000 se comercializa en 2013 a U$S 95.000, es decir que hubo una caída del 17% en dólares”, dijo.

Según consignó el referente de Cecoprit, en pesos, los valores de venta no subieron al ritmo de la inflación real. “Lo que sí trepó hasta un 28% anual fueron los costos con la consecuente caída de la rentabilidad”, advirtió.

Sobre el mismo punto, el constructor acotó que la inflación mueve los costos a diario y su valor de reposición es un dato muy importante a la hora de cerrar una operación de venta. “Si nos descuidamos estaríamos vendiendo sin margen”, aseveró.

Zerda dijo que el mercado “hoy está reducido, muy selectivo por parte de la demanda, que sabe muy bien lo que quiere, hace valer sus prioridades y analiza mucho quién está detrás de cada proyecto y sus características”.

Cayó la mano de obra

Este enfriamiento en una actividad que en los últimos años venía creciendo sostenidamente ya comenzó a impactar en la mano de obra. Según informó a LA GACETA el referente local de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), Adrián Santillán, desde diciembre hasta la fecha se produjo una caída de casi 1.000 puestos en Tucumán. “Esto sucedió por dos fenómenos: la desaceleración de los trabajos, debido a dificultades estacionales, y a causa de la inflación”, precisó.

De todas maneras, el dirigente aclaró que “esta baja en el empleo de la actividad se dio porque finalizaron trabajos y no se volvió a ocupar gente, y no por despidos en plena obra. Lo que pasa es que no se están iniciando nuevos frentes de obra”, razonó.

Santillán se mostró esperanzado en que la situación mejore “con este acuerdo de precio que firmaron el Gobierno, las constructoras y los proveedores, porque mejorará el tema del abastecimiento. Además, la construcción sigue siendo la mejor inversión, tanto para los empresarios como para los ahorristas”, concluyó el dirigente de la Uocra.

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