Los suministros que llegan a Salta desde la vecina provincia de Tucumán están recortados en un 40%
Ayer, la Secretaría de Defensa del Consumidor de la Provincia anunció una modificación en el cronograma de entrega de garrafas sociales, ante la imposibilidad de disponer de las cantidades de tubos que venían siendo entregadas en diferentes barrios salteños en el marco del acuerdo sellado en abril con las distribuidoras locales de la cadena del gas licuado de petróleo (GLP) y el Ejército.
La imprevista reducción de las garrafas comprometidas con diferentes barrios hasta fines de mes se dispuso luego de que las plantas salteñas vieran fuertemente recortados los suministros de garrafas desde las fraccionadoras radicadas en Tucumán. Estas, de acuerdo con la información oficial, enfrentan marcados problemas de logística en el centro de canje de la vecina provincia. Según se explicó, por ley, las distribuidoras deben recibir todos los envases aportados por los consumidores, pero por la misma norma sólo se encontrarían fraccionando hoy sus propios envases. Frente a esta situación, coincidente con el fuerte incremento estacional de la demanda de gas envasado, habría colapsado el centro de canje de envases en Tucumán y los distribuidores salteños -como telón de la explicación oficial- vieron reducidos en un 40% los despachos de garrafas hacia esta provincia.
Aunque se espera que esta situación tienda a normalizarse la semana próxima en Salta, el escenario de desabastecimiento que se presenta también en otras provincias de la región, donde las explicaciones a la angustiante falta de garrafas no se circunscriben sólo al problema de los envases, se presta a lecturas menos optimistas con respecto a los problemas de abastecimiento que recrudecieron en los últimos días no sólo en ciudades salteñas.
GARRAFAS
Temor a saqueos
En Catamarca, desde hace 20 días, existe tal presión social por el acceso a una garrafa, que las distribuidoras, sin stock para cubrir la demanda insatisfecha, reclamaron protección policial para evitar que sus plantas terminen saqueadas. El comisario René Cejas, jefe de la Unidad Regional Nº1 con jurisdicción en la capital catamarqueña, remarcó que ante la escasez de gas envasado se sucedieron “cortes de calle” y “algunos desmanes que pusieron en peligro a la población”. En este marco, el jefe policial subrayó que las distribuidoras “comenzaron a solicitar consignas policiales por temor a consecuencias más graves” en sus instalaciones.
Entre tanto, la planta fraccionadora de La Rioja, desde la cual se abastece también Catamarca, informó que el acentuado cuadro de desabastecimiento persistirá por varios días. Distribuidores que dependen de estos recortados despachos, a sus vez, señalaron como “muy probable que siga faltando gas hasta fin de año”. Frente a las bocas de expendio catamarqueñas hubo en los últimos días largas colas con gente que esperó hasta 5 horas para poder conseguir una garrafa de 10 kilos. Bajo este clima, la información sobre la llegada de camiones con garrafas despachadas desde La Rioja, Córdoba y Tucumán se reserva casi como un secreto de Estado, ya que días atrás enardecidos vecinos estuvieron a punto de incendiar uno de estos camiones y se suspendieron los repartos en varios barrios ante la amenaza de saqueos.
Contrabando y reventa ilegal
El actual desabastecimiento de garrafas no se explica sólo por el aumento de las demandas y los problemas de logística que se argumentan. El tema central pasa por los topes de precios fijados en el país y la lógica comercial aplicada por las petroleras, que aumentaron sus exportaciones a mercados donde los mismos tubos se colocan a valores que superan en hasta más de un 100% a sus ganancias en el mercados interno. Por la misma razón aumentaron los contrabandos de gas envasado a países vecinos. Uno de los ejes denunciados está en las provincias del Litoral, desde donde las garrafas de 10 kilos que tienen fijado aquí un precio oficial de $16 se desvían hacia Brasil.
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