La psicóloga y máster en Educación familiar analizó que muchos adultos no tienen una buena postura ante los adolescentes.
“La crisis no es de los chicos, la crisis la tienen los adultos que de alguna manera bajan niveles adolescentes y no pueden ser una contención importante para los chicos. No están ocupando sus roles”, acentuó el diálogo con EL LIBERAL, antes de la segunda charla que ofreció en nuestra ciudad, especialmente invitada por un grupo de matrimonios y familias interesadas en divulgar estos temas.
Consideró a la adolescencia como “un período clave, porque es donde se debe ayudar a los chicos a que configuren su personalidad, hablamos del cariño que se le debe dar a los chicos y a los límites, que es algo que se viene abandonando paulatinamente o que los padres no saben cómo hacerlo”.
“Muchos padres me dicen que también hicieron cosas locas en su adolescencia y aquí están muy bien, pero en este contexto cultural, los jóvenes se exponen a la sexualidad promiscua, a las enfermedades de transmisión sexual, al alcohol y a las drogas, de una manera en que antes no nos exponíamos”, consideró.
Comentó que si bien tiene una posición y un discurso optimista frente a la problemática de los adolescentes, es consciente de que “estamos perdiendo muchos jóvenes en muertes por consumo de alcohol; o que caen en coma por factores de drogas y las enfermedades de transmisión sexual”.
Analizó que los chicos siempre buscan límites, porque su falta de madurez hace que no puedan hacer “buenos tejidos, atando causas a las consecuencias”.
“Pero ahí estamos los adultos que somos los que tenemos que decirles que está mal lo que están por hacer, debemos poner los límites”, subrayó.
Comentá la nota