Crisis y aprietes entre los hermanos Bruera: Qué se esconde detrás del “Es tiempo de Mariano”

Crisis y aprietes entre los hermanos Bruera: Qué se esconde detrás del “Es tiempo de Mariano”

Luego de los grafitis que invadieron la ciudad de La Plata el último fin de semana, al son del “Es tiempo de Mariano”, es difícil seguir pensando en un “bruerismo” identificado conjuntamente con los hermanos PabloGabriel y Mariano

Es que con este gesto, el “marianismo”, cansado de tanto ninguneo, puso el grito en el cielo. Todo esto ocurría, claro, mientras Pablo lanzaba su campaña para preservar los frentes de las casas de la ciudad. Un lujo de la coordinación política platense.

Fue una clara manifestación de inconformidad, no solo del mismísimo Bruera médico, sino también de toda la militancia enrolada en el marianismo. Es que el menor de los hermanos, quizás en parte estigmatizado por su condición de tal, se cansó de no haber cobrado políticamente durante estos más de seis años de gestión.

Pablo fue concejal y diputado, ahora es intendente por segunda vez consecutiva.Gabriel también fue diputado y ahora es concejal. Me vienen pateando la pelota desde hace muchos años, pero ahora me toca a mí”, se lo escuchó decir a Marianodías antes de la pintada masiva.

El reclamo no es nuevo. Mariano, quien esconde un oculto fanatismo por la compra y venta de caballos de carrera, viene “pidiendo pista” desde que Pablo asumió la jefatura comunal.

Al ver las pintadas “Es tiempo de Mariano”, Pablo y Gabriel decidieron bajarle el tono a la pelea echando a rodar un veloz operativo para agregarle al slogan el apellidoSuárez, con la obvia intención de confundir el accionar del hermano con el del titular del Mercado Central de La Plata.

EMPECINAMIENTO Y RECHAZO

Mariano Bruera es un raro personaje, mezcla de médico, puntero, barrabrava y oficinista, que, tras haber actuado como empleado ad honorem de la municipalidad de La Plata durante varios años, fue nombrado secretario de Gestión Integral de Residuos y Mantenimiento Urbano; lo que en la práctica se tradujo en el control literal de todo lo que sucede en las calles, bajo el exhaustivo seguimiento de la Centro de Monitoreo y las cámaras de seguridad. Desde entonces, se convirtió en el único dirigente en toda la ciudad capaz de llevar adelante una campaña de grafitis de esta magnitud.

Entre los hermanos, es conocida su condición de “recaudador” y organizador del “grupo de choque”, dejando entrever un elegante eufemismo: “Mariano, no queremos que te expongas en ningún cargo, no confiamos en tu comportamiento”.

Pablo y Gabriel han conversado en varias oportunidades sobre esto. Mariano figura en, al menos, dos expedientes judiciales con trámites en los penales de La Plata, tiene profundos lazos con las barrabravas de los clubes y está al mando de tres dependencias estratégicas: Personal, Control Urbano y Acción Social. Desde el año 2008 hasta la fecha, ha recibido una cantidad interminable de denuncias por violencia. Por solo citar algunas, se lo denunció como líder de la patota que agredió a los vecinos de Villa Elisa en el 2013, también por estar involucrado detrás de los disparos a los afiliados del Sindicato de Taxistas en el 2009, además de un sinfín de extorsiones a comercios y bares de la ciudad.

Detrás de toda esta novela, se esconde una trampa que ni el propio Marianosospecha. Pablo y Gabriel evitaron exponerlo públicamente, pero paulatinamente lo llevaron a ser eje de una innumerable cantidad de atropellos; justamente los que constituyen el principal obstáculo para una eventual candidatura. Es decir, una especie de profecía autocumplida de la que Mariano difícilmente encuentre solución. 

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