Crimen del jubilado: Los testigos no saben quién fue el que disparó

Ramón Emilio Silva (31) fue detenido ayer por la mañana porque sus huellas quedaron en el negocio de Fray Luis Beltrán donde fue ultimado Ramón Escudero (73). Otro sospechoso está identificado pero no fue detenido. Las personas que vieron el asalto no pueden confirmar quién disparó el arma a pesar de que pueden identificarlos en una rueda de reconocimiento. Esperan pericias a un celular.

Ramón Escudero (73) fue herido en el abodmen el lunes al mediodía cuando quiso evitar que le robaran a un comerciante en Fray Luis Beltrán, Maipú. La víctima quedó internada en grave estado pero murió al día siguiente en el Hospital del Carmen de Godoy Cruz. Por el hecho, dos hombres fueron identificados y, ayer por la mañana, detuvieron a uno de ellos luego de un allanamiento que se realizó en ese mismo departamento.

El individuo, identificado como Ramón Emilio Silva (31), fue atrapado en una vieja chacarita y fue imputado por el delito de homicidio criminis causa. A pesar de que hallaron sus huellas en la escena, los investigadores explicaron que los testigos del hecho no pueden identificar quién fue el que disparó el revólver con el que ultimaron al jubilado. El otro implicado, continúa prófugo a pesar de que lo buscaron en el barrio Pedro Molina de Guaymallén.

Los efectivos de la Unidad Investigativa de Maipú realizaron un allanamiento en calle Las Margaritas y Callejón Medina para esclarecer el hecho de sangre que sucedió el lunes al mediodía. Llegaron hasta ese lugar porque en la escena del crimen, es decir, en el negocio ubicado en calle Santa Clara del barrio Villa Teresa, encontraron unas huellas y los cotejos que realizaron en el sistema Afis dieron positivo con dos de los tres sospechosos.

Los rastros dactilares de Ramón Emilio Silva –con delitos menores y sin condena–, fueron encontrados en las rejas que dan al exterior de la despensa donde asesinaron a Escudero (ver aparte). En tanto, las huellas del segundo sospechoso, fueron levantadas de un cartón de cigarrillos que los delincuentes intentaron robar pero que, finalmente, abandonaron en el interior del local antes de escapar.

Si bien Silva fue imputado ayer por homicidio crinminis causa –matar para dejar impune otro delito, en este caso, el robo en el negocio– en concurso real con robo agravado, los pesquisas explicaron que ahora tienen que realizar una rueda de reconocimiento para confirmar que participó en el atraco donde se alzaron con poco más de 5.000 pesos en efectivo.

La situación del otro malviviente, identificado pero aún prófugo, es más complicada porque sus rastros estaban dentro de la escena y se confirma que estuvo presente ese día. A pesar de esta prueba física, los sabuesos detallaron que ninguno de los tres testigos que tiene la causa puede decir quién fue el que disparó el arma que aún no fue hallada. Uno de ellos es el comerciante, Bruno Cardozo (42), pero este hombre declaró en el expediente que no vio al que percutó el arma.

Tampoco observaron ese preciso momento otros dos vecinos porque uno de ellos escapó al ver la situación y la otra persona fue quien llamó al 911 para alertar del asalto. Mientras que esperan la detención de los otros dos hombres que particiapron del hecho de sangre, los pesquisas esperan por las pericias que le realizarán a un teléfono celular que le secuestraron a Silva tras el allanamiento.

En el procedimiento quedaron detenidos otros dos individuos que tenían una escopeta en su poder pero que no están relacionados a la causa que es investigada por el fiscal Galdo Andreoni. El sospechoso quedó detenido en la Comisaría 49 de Rodeo del Medio y hoy será enviado al penal.

El hecho de sangre ocurrió el lunes antes de las 12 cuando dos individuos entraron al negocio ubicado en calle Santa Clara de Fray Luis Beltrán. El comerciante fue amenazado con un arma para que entregara el dinero y los delincuentes se alzaron con la recaudación: poco más de 5.000 pesos.

Pero Ramón Escudero, que vivía en frente, observó la situación y se cruzó para impedir que los asaltantes huyeran. Sin embargo, uno de los ladrones le disparó, lo hirió en el abdomen y los malvivientes huyeron. El anciano murió el miércoles por la madrugada.     

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