Familiares de la joven de 23 años, asesinada dentro de su negocio de indumentaria, en Guadalupe Oeste, pidieron la colaboración de vecinos que puedan aportar algún dato del día del hecho.
Esto hizo que aún ante las dificultades que significa procesar el duelo, la familia de Jésica ayer se reunieran en la puerta de la casa donde vivía la joven con sus padres, en barrio Guadalupe Oeste –a 100 metros del local que atendía cuando fue baleada en el rostro– y exhibieran un video compuesto por fotos e imágenes con un orden cronológico. El emotivo homenaje, tuvo como fin también movilizar a los posibles testigos. Aquellas personas que pueden llegar a saber algo más de lo que hasta ahora se han animado a contar.
“Todo dato puede ser útil”, confirmó Verónica”, cuñada de Jésica. “Tal vez alguien vio algo y no le dio importancia. Pero para la causa, sí puede ser significativo. Les pedimos que se acerquen y lo cuenten. Les garantizamos que vamos a resguardar sus datos, que no los vamos a exponer. Pero necesitamos reconstruir lo que sucedió”, agregó la joven.
En el mismo sentido, indicó que también necesitan el testimonio de quienes hayan conocido a la pareja y la relación que mantenían. “Jésica ya lo había denunciado por violencia. Ahora cualquier detalle que recuerden puede ser útil. Más que nunca, necesitamos la colaboración de todos los que la conocieron”.
“Irremediablemente, la extraña”
Ayer, la vida de Jésica se reconstruyó en unos cuantos minutos, la mamá de la joven, y su pequeña hijita, Araceli de cinco años, eran las más emocionadas. La chiquita está siendo atendida por un gabinete psicológico y la familia la contiene mucho, “pero la extraña, irremediablemente, la extraña todo el tiempo”, resumió su abuela. “Pedimos que no lo larguen, que el homicida quede preso. Tenemos miedo por la hija de Jésica y por toda la familia, pero además, porque necesitamos Justicia. Necesitamos que este caso no quede impune”, explicó ayer la cuñada de la víctima, Verónica González.
Y continuó Darío, el hermano de Jésica: “Estamos esperando los resultados de ADN. El juez nos dijo que seamos pacientes, que es normal el tiempo que están demorados, pero nosotros exigimos que mientras tanto el imputado quede detenido y que se apuren las pruebas de ADN. Sabemos que hay casos en los cuales las muestras se echaron a perder por la cantidad de tiempo transcurrido. No podemos dejar que eso suceda. Además, ya están hechas las pruebas de pólvora, que le dieron positivo, hay sangre en las prendas, en el auto, con todos estos indicios, nosotros no podemos creer que la Justicia no se pueda mover más rápido. Queremos que el asesino tenga la condena que se merece”.
El estruendo del disparo
El sábado 27 de octubre, minutos después de las 19.30, un joven armado ingresó al interior de un local comercial ubicado sobre calle Javier de la Rosa al 2.000 en el barrio Guadalupe Oeste. Minutos después se escuchó el estruendo de un disparo. La bala, impactó en el rostro de Jésica, quien en ese mismo instante perdió la vida. Se hicieron los intentos de revivirla, y fue trasladada al hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, pero los médicos de la emergentología constataron que había ingresado fallecida.
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