Frente a la comunidad añatuyense, dijo que males como “el alcohol y las drogas están destruyendo familias” y pidió “no perder de vista a Dios”.
Con antorchas y aplausos, miles de personas recorrieron las calles de la ciudad. Todo se desarrolló pacíficamente. Los comercios cerraron sus puertas y todos se volcaron a las calles. Cientos de estudiantes de establecimientos del medio participaron portando pancartas. Todos unieron sus voces para pedir una sola cosa: justicia por Toti.
La madre de Franco, Florinda Funes, tuvo palabras de agradecimientos para los que los acompañaron, destacó la labor de la Justicia y la Fiscalía de esta ciudad que ya tienen entre rejas a los agresores.
“Agradezco el respeto con el que acompañaron esta marcha, que no es de venganza, sino para recordar a mi hijo que me arrebataron. Confiamos en la Justicia de los hombres y en la Justicia Divina. Que Cristo ilumine a nuestras autoridades”, indicó la apesadumbrada madre.
Apoyo del obispo
El obispo Adolfo Uriona acompañó a los familiares en todo el trayecto. En diálogo con EL LIBERAL indicó: “Estoy aquí para acompañar a esta madre en este profundísimo dolor. Desde que yo estoy, esto es un hecho inédito, ver tan unida a la comunidad”.
Seguidamente agregó: “No solamente es pedir justicia, sino pedir por las razones más profundas de por qué nos está sucediendo esto como sociedad. Creo que cediendo a tantos males como son las adicciones del alcohol y la droga, estamos destruyendo las familias y entonces estamos perdiendo a Dios, y cuando se pierde a Dios vence la violencia y esto es lo que nos está pasando. Es lo que lo que yo pienso”, sentenció el prelado.
“Todos debemos tomar conciencia de que tenemos que superar esta situación, si no nos ira cada vez peor”, agregó.
Por último apuntó: “La Iglesia viene pregonando, basta de droga, alcohol y abusos. A causa del desborde estamos viviendo estos momentos difíciles. Yo me alegro de que la sociedad tome conciencia. Los jóvenes están desarmados sin contención. La sociedad debe reaccionar ante estos hechos”.
La marcha terminó en paz y todos los que participaron de ella regresaron a sus casas apesadumbrados, pero con el recuerdo presente de “Toti”. La investigación continúa su marcha, resta establecer las responsabilidades de los cinco imputados y la calificativa que les edilgarán a cada uno de ellos.

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