Sergio Díaz (31 años, tucumano) dijo que casi ni respiraba luego de recibir un disparo en el abdomen por parte del furioso excompañero que llegó a robar y matar con al menos dos cómplices al campamento de la firma ‘José Cartellone’ que construye la ruta 150, cerca del Río Bermejo, en Jáchal, para que no lo ultimaran con más disparos.
El violento y trágico episodio ocurrió alrededor de las 21.30 del último sábado en ese campamento situado a unos 200 kilómetros al Este del centro de Jáchal. La versión policial es que los delincuentes (sus identidades no se divulgaron) llegaron hasta el contenedor acondicionado como habitación en el que estaban los dos serenos. Y que quien empuñaba el arma se empeñó particularmente con Bufa.
La principal teoría de los pesquisas es que entre ese excompañero despedido de la empresa y Bufa había una ‘vieja bronca’, pues Bufa habría delatado algunos comportamientos anormales de ese sujeto, dijeron.
Según la Policía, cuando los malvivientes creyeron dar muerte a los dos serenos (hubo al menos cinco disparos) trabaron las puertas del contenedor por fuera, para que no pudieran abrir y, en todo caso, murieran desangrados pues sus compañeros aparecerían recién hoy por ese lugar a trabajar.
La única variante con la que no contaban los homicidas fue la presencia de Daniel Troncozo (27), el cocinero que estaba en otro lugar cuando ocurrió la balacera y cargó a ambos compañeros en un camión hasta el hospital de Jáchal, donde comprobaron que sólo Díaz podía salvarse.
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