Crimen de Giselle: buscan pistas con las llamadas

Crimen de Giselle: buscan pistas con las llamadas
Todavía no hay detenidos. Pedirán informes a las compañías telefónicas para rastrear las últimas llamadas que recibió la joven asesinada la semana pasada.

Los policías que investigan el homicidio de Giselle Monje buscan algún pista que les permita llegar hasta el autor del crimen en las comunicaciones que recibió y que realizó la joven antes de que fuera asesinada.

Así lo informaron fuentes judiciales que tienen contacto con el fiscal Eduardo Fernández, que lleva adelante la investigación. La búsqueda comprende el pedido de los informes a la compañía de telefonía correspondiente como para saber cuáles fueron las últimas llamadas que hizo y recibió la víctima.

Hasta el momento no hay detenidos por el hecho que conmocionó esta ciudad la semana pasada. Otra fuente judicial consultada explicó que la comisión policial que se conformó para investigar exclusivamente el caso estuvo trabajando durante el fin de semana, según las directivas del fiscal.

La fuente no reveló el trabajo realizado para no entorpecer las pesquizas. Sólo comentó que trabajan en varias hipótesis que mantienen reservadas.

Giselle fue encontrada asesinada el miércoles por la tarde cerca de un sendero, en un descampado que está próximo a un complejo de canchas de fútbol, en cercanías del barrio Vivero, donde vive la madre de la joven. La chica se había mudado temporalmente a la casa de una tía en el barrio 2 de Abril.

Una mujer que pasaba por el lugar encontró el cuerpo que estaba en avanzado estado de descomposición por las altas temperaturas que hay en Bariloche.

La autopsia estableció que la chica recibió dos puñadas en el cuello que provocaron una gravísima pérdida de sangre, lo que causó su muerte. También sufrió un puntazo en el hombro izquierdo.

Además, determinó que asesinaron a la chica probablemente cerca de la medianoche del domingo o en las primeras horas del lunes, indicaron fuentes judiciales. Giselle tenía 21 años, era estudiante de la Universidad de Río Negro y militante de la juventud radical.

La madre relató que Giselle estuvo el domingo pasado en el barrio Vivero, donde compartió una reunión familiar. Alrededor de las 20 se retiró caminando porque se dirigía a tomar el colectivo.

Pero nunca llegó a la vivienda de su tía. Nadie denunció en la Policía que la joven había desaparecido hasta que hallaron su cuerpo sin vida.

Giselle era testigo en la causa donde se investiga el homicidio de Lucas Bascur, que ocurrió el 9 de febrero pasado en el barrio Vivero, pero el fiscal aclaró que la joven no era una testigo protegida ni su testimonio era relevante para esa causa.

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