El día anterior al crimen había crecido la preocupación por la situación del chico que finalmente asesinó a su madre. La docente había contado que se encerraba en su habitación y el joven tenía adicción a los juegos de PC.
La víctima de esta tragedia familiar, María de los Ángeles Gaitán, se desempeñaba como docente en la Escuela N° 48 Nicolás Avellaneda, en el Nivel Inicial.
El día anterior al crimen había crecido la preocupación por el chico en el hogar de los Sartirana, según trascendió en el entorno laboral de la docente. Consultas realizadas por Paralelo 32 en el ámbito escolar, revelan que Gaitán estaba muy preocupada y con temor por la situación que vivía con este hijo.
María de los Ángeles era muy reservada en la escuela pero sus compañeras conocían algo de su realidad familiar. Una de las personas que accedió a dialogar con Paralelo 32, con reserva de nombre por tratarse de un tema sumamente sensible, nos comentaba que el día anterior al hecho se la vio a María muy preocupada: “Si... ella me dijo ayer que lo veía muy mal” (por el martes) y tenía intenciones de llevarlo a Rosario para ser atendido.
“No dejaba a su hija de once años sola con su hermano por miedo a que la lastimara, vivían con temor”, nos comentó. Gaitán había manifestado que su hijo padecía esquizofrenia y supuestamente, había comenzado con una adicción a los juegos de computadora, tiempo atrás pasaba las noches y días jugando encerrado en su pieza.
“María me decía que cada vez que se atacaba los amenazaba de muerte y el miedo la llevaba a encerrarse en su habitación con llave”, dijo nuestra fuente, tras lo cual pudimos verificar que en el muro de Facebook del joven solo se ven anuncios de trofeos ganados en juegos muy violentos.
Otras fuentes también confiaron a Paralelo 32 que últimamente, “dentro de sus alucinaciones gritaba que le tiraban víboras yarará. Al parecer la abuela lo acompañaba al médico, a los padres no les respondía, no sabían qué remedios tomaba”, indicó.
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