La joven cortó el vínculo con Caliva después de que éste fue acusado de ser el ejecutor del disparo. Y él estaría deprimido. Sigue internado. Volvieron a postergar la testimonial de Mery
“Está bien, pero por precaución quedó internado”, informaron fuentes oficiales. En las últimas horas trascendió que uno de los motivos que habrían profundizado la crisis depresiva del acusado, Víctor Jesús Nahuel Caliva Mudri (21), es que su novia está embarazada y “después de lo que pasó perdió todo contacto y ella no le contesta el teléfono”, dijo una alta fuente con acceso al expediente.
Como se anticipó en la edición de ayer, guardias de la alcaldía encontraron a Caliva Mudri con una sábana que había ajustado a uno de los tres barrotes de la ventana de su celda y anudado a su cuello. Con síntomas de asfixia, lo trasladaron de urgencia al Alejandro Korn, cuyos médicos le salvaron la vida.
El joven es uno de los dos detenidos por el salvaje ataque que el lunes de la semana pasada sufrió Mery Vidal Borda (34) en su autoservicio y verdulería ubicado en 21 entre 168 y 169, de Berisso, donde entregó 150 pesos y uno de los ladrones le disparó directo al vientre.
El otro imputado es Aaron David Cáneva (20), quien, se sospecha, manejaba la moto en la que escaparon después de concretado el robo.
Por otro lado, la fiscal Virginia Bravo volvió a trasladarse ayer al hospital Larrain para tomarle declaración testimonial a Mery, pero los psicólogos que la asisten sugirieron que lo mejor era postergar esa medida. Frente a esto, se decidió que peritos de la Asesoría Pericial entrevisten a la mujer para determinar cuándo estará en condiciones de dar detalles del conmocionante episodio que sacó a la calle no sólo a los familiares de la víctima, sino también a vecinos de una ciudad que no estaba acostumbrada a esas historias.
Comentá la nota