Nahuel Caliva guardó silencio en su indagatoria. Se cree que él disparó contra la comerciante embarazada. La policía allanó otra vivienda en Los Talas, secuestrando prendas y una gorra
Como se informó en la edición de ayer, en su declaración ante Bravo este último negó cualquier vinculación con el hecho, aportó una coartada en movimiento –dijo que el lunes a la noche entró y salió varias veces de su casa para ir a comprar droga, que estuvo con amigos y con una chica- y que Caliva le había confesado la autoría del disparo, al cruzárselo en la alcaidía de los tribunales.
Caliva, que es hijo de un policía retirado, está sospechado de ser el ladrón que a eso de las 20 del lunes pasado ingresó al autoservicio y verdulería de 21 entre 168 y 169, mientras su cómplice lo esperaba en la puerta y con la moto en marcha.
La dueña del local, Mery Vidal Borda (34) entregó el efectivo que había en la caja y también el del delantal, pero como el asaltante le pedía más y ella no tenía a mano, le disparó directo al vientre. La trasladaron al hospital Larrain, donde fue sometida a una cesárea de urgencia y su bebita Sofía murió un rato después, ya que el balazo le había perforado un pulmón. Mery seguía anoche recuperándose en una sala de ese nosocomio.
Ayer a la mañana, en tanto, policías de la comisaría Primera de Berisso allanaron una vivienda ubicada en 41 y 170 a instancias de la fiscal Bravo, en busca del arma homicida y la moto que usaron los criminales. La vivienda pertenece a un amigo en común que tienen ambos acusados, pero al momento del registro estaba vacía y no se hallaron esos elementos. Sí se secuestraron prendas y una gorrita que pertenecerían a los sospechosos, con la intención de que los testigos procuren identificarlas y buscar rastros de pólvora.
El más complicado de los dos es Caliva, ya que un amigo declaró que le confesó que estaba “re ropiado (drogado)” y que “le había pegado a una embarazada”.
El vínculo entre Caliva y Cáneva
Los investigadores del asalto a Mery Vidal Borda aseguran que hay fuertes indicios de la participación de ambos detenidos en el hecho, más allá de que uno de ellos negó rotundamente estar ligado al mismo.
Distintos jefes policiales consultados por Trama Urbana dijeron que no está certificado que Nahuel Caliva y Aaron Cáneva hayan sido detenidos en alguna oportunidad por un mismo delito (ambos tienen antecedentes), pero tienen probado “que se conocen y suelen andar juntos”. En esto será clave el rol de los testigos en una rueda de reconocimiento. Pero la fiscal Bravo está tras la evidencia física que los coloque en la escena y por eso ordenó secuestrar las prendas encontradas ayer en la vivienda allanada, en busca de rastros de pólvora. Recordemos que esta funcionaria instruyó la causa por la bengala que en el recital de La Renga, en La Plata, mató a Miguel Ramírez. En la casa del imputado encontr
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