Los investigadores trabajan en la hipótesis de que una de las personas que se encontraba con Gisela López (23) es sobrino de un narcotraficante de la zona. La víctima lucha por su vida en el Hospital Central.
Mientras la joven pelea por su vida en el Hospital Central –ver aparte-, los pesquisas judiciales toman declaraciones a los testigos presenciales del hecho, que pertenecen al entorno de la víctima.
López se encontraba en el pequeño pulmón verde delineado por calles San Miguel, Moreno y Lemos, junto a su pareja y a un amigo. “Estaban comiendo unas papas fritas y tomando unas cervezas, cerca de las 2.30, cuando ocurrió el ataque”, explicaron las autoridades policiales.
En ese momento, dos individuos en moto pararon el lugar, desenfundaron un arma calibre 22 –esas fueron las vainas servidas que se encontraron en el lugar- y comenzaron a efectuar una seria de disparos al trío. Según el testimonio de los jóvenes, uno de los atacantes vociferó: “A vos te estábamos buscando”, antes de gatillar su arma.
“El novio de la chica salto y comenzó a correr. Ella se quedó en el lugar y de todos los disparos –alrededor de 8-, tres le impactaron”, detallaron los sabuesos judiciales. Fue trasladada en un vehículo particular al Hospital Carrillo y, ante la gravedad de las lesiones, fue derivada al Central.
Los testimonios de los dos jóvenes que se encontraban con López serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del hecho. “Aportaron unos nombres y apodos de los posibles autores del ataque, aunque estamos tratando de individualizarlos”, indicaron los investigadores.
Fuentes policiales tienen la versión de que uno de los jóvenes sería “sobrino de un narcotraficante de la zona. Una persona que tiene un kiosco y vende droga”, aunque no arriesgaron sobre que este sea el motivo del ataque.
Las primeras declaraciones se encuentran en mano del fiscal departamental que lidera la causa, Fernando Giunta, mientras Gisela López continúa internada en grave estado.
La salud de la víctima
Gisela Abigail López se encuentra en terapia intensiva del Hospital Central tras recibir las tres heridas de bala. Los proyectiles atravesaron la zona lumbar y abdominal, en el costado izquierdo.
En primera medida fue estabilizada y luego fue intervenida quirúrgicamente para, no sólo retirarle los plomos, sino también extraerle un riñón, que sufrió severas lesiones al ser atravesado por la bala. También resultaron dañados los intestinos delgado y grueso.
Los profesionales no descartaron que la joven sufra lesiones en la columna vertebral que comprometan la movilidad de las extremidades.
La joven quedó cursando las primeras horas del post operatorio en estado crítico, aunque estable. Los profesionales de la salud del efector público de calle Alem tratarán de determinar en este período si tiene algún otro órgano comprometido.
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