“Creemos que la cuestión ambiental está ligada a la forma de pensar de la sociedad”

Lo sostuvieron desde la Asamblea Popular de Claypole, uno de los grupos de personas originados en 2001 con la vocación de generar una alternativa autosustentada de organización social. Reniegan del uso de agrotóxicos y piden que se avance en el saneamiento hídrico del distrito.
En 2001, cuando la crisis provocó que tanto la clase media como los sectores sociales vulnerados coincidieran en la calle en reclamo de una sociedad más justa, el movimiento asambleario surgió como un camino para llegar a ese fin. En resistencia, la Asamblea Popular de Claypole todavía se reúne para darle consistencia a ese pensamiento que, en la práctica, acompaña acciones en defensa los ecosistemas naturales.

La Jornada de Luchas Ambientales que se llevó a cabo el domingo 5, fecha en que se recuerda en el mundo la importancia de cuidar el planeta, fue la última actividad en la que el colectivo local participó, en sintonía con la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) que conforma con pares del país. La denuncia de las consecuencias negativas en la vegetación y la salud de las personas que producen agrotóxicos como el glifosato, usado para el desmalezamiento, es el epicentro de la lucha local, además de la mejora hídrica de la localidad browniana.

“Territorialmente llevamos nuestro problema, que es que Almirante Brown está atravesado por cuatro arroyos: del Rey, Las Piedras, San Francisco y Las Perdices. La contaminación que sufren barrios como La Serenísima, Gendarmería y Don Orione llega al Río de la Plata”, consideró Ismael Yamel, integrante del equipo. A lo largo de la Cuenca Matanza Riachuelo y sus brazos asociados, se articulan con otros polos organizados (como “Intercuencas”) para visibilizar los derrames de desechos fabriles al agua, el arrojo de desechos domésticos o conexiones clandestinas.”, ancló el vecino, en diálogo con LA TERCERA.

Esa forma de mirar surgió “como consecuencia” de los mecanismos que adoptó el Estado “hace 40 años”, porque “devino en una representación de las empresas”, consideró. Cuando ese sistema implosionó en 2001, “se plantearon otras formas de supervivencia, una alternativa en el pensamiento que se desarrolló en América Latina”. La propuesta era tomar las decisiones de forma horizontal en grupos que pudieran autosustentarse, con la mirada atenta hacia el adentro y la intención de replicar esa forma de vincularse hacia fuera.

“El movimiento asambleario se construyó desde el ‘que se vayan todos’, pero la mayoría todavía vota y convalida” el mecanismo de elección de los gobernantes vigente. Pese a ello, los hombres y mujeres que se propusieron gestar un cambio desde las bases hace diez años todavía realizan reuniones esporádicas en Claypole y se mantienen en contacto para salir a la calle a compartir su mirada.

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