En los hospitales de la provincia de Buenos Aires se incrementó un 60 por ciento el nivel de cirugías para el tratamiento de las cardiopatías congénitas en los últimos dos meses. Este conjunto de enfermedades afecta a 10 de cada mil recién nacidos, y constituye la causa del 23 por ciento de las muertes entre los menores de un año.
Causas genéticas y adquiridas
Las causas de las cardiopatías congénitas son diversas, por un lado se atribuyen a virosis maternas o a que la madre haya padecido rubéola durante el primer trimestre del embarazo. Además, aparecen asociadas a otras patologías como el Síndrome de Down, ingesta de medicamentos no controlados o alcoholismo de la madre durante de la gestación.
“Las causas o etiología de las cardiopatías congénitas se dividen en genéticas o hereditarias y adquiridas. Dentro de las causas genéticas o hereditarias están los hijos de padres o familiares que presentan cardiopatías congénitas, siendo mayor la incidencia si la que presenta cardiopatía es la madre. Además las enfermedades maternas como la diabetes, obesidad, hipertensión arterial, lupus, y otras aumentan la incidencia de cardiopatías congénitas.
Madres fumadoras presentan bebés de bajo peso y con aumento de riesgo de muerte súbita durante el primer año de vida. Las madres con ingesta de alcohol en las primeras semanas de embarazo, de medicamentos no permitidos, o expuestas a radiaciones durante la gestación tienen también aumentan de la incidencia de cardiopatías.
El otro grupo lo representan las Cardiopatías adquiridas, cuya causa en la mayoría de los casos es provocada por enfermedades infecciosas, ya sea virósicas, bacterianas o parasitarias ”, explicó a La Verdad la doctora Gloria Cóppola, cardióloga infantil.
Más consultas, diagnósticos y controles
De acuerdo a lo sostenido por la doctora Cóppola “en el último tiempo las consultas han aumentado, en primer lugar por el diagnóstico precoz, que en algunos casos se realiza antes del nacimiento por Ecografía fetal; y en segundo lugar por el aumento de las Enfermedades Congénitas del Corazón. Este aumento probablemente se daba a factores ambientales.
Además, aumentaron los controles cardiológicos en las prácticas de deportes competitivos de niños y adolescentes para descartar anomalías cardíacas o alteraciones en el electrocardiograma que provoquen la tan temida muerte súbita durante el ejercicio”.
“Se incrementó también la incidencia de cardiopatías congénitas leves, quizá porque ha mejorado la calidad de diagnóstico y en ellas el tratamiento con controles; y en algunos casos se resuelven en el primer año de vida, como es el caso de las comunicaciones interventriculares o interauriculares, que son las cardiopatías más frecuentes”, añadió la profesional.
Profundizando, la médica cardióloga señaló que “en las consultas diarias, en su mayoría derivadas por el pediatra, se detecta la presencia de un soplo cardíaco. Sabemos que estos soplos pueden ser funcionales o inocentes y patológicos. Dentro de los patológicos, las cardiopatías más frecuentes son las comunicaciones interventriculares e interauriculares”.
Tratamiento y prevención
En los recién nacidos y lactantes el diagnóstico precoz y tratamiento puede disminuir la mortalidad infantil. También son importantes los controles cardiológicos en niños y adolescentes. “El tratamiento de las cardiopatías congénitas es farmacológico con drogas en las cardiopatías leves, intervencionista por cateterismo en las moderadas y en las complejas la mayoría es por tratamiento quirúrgico”, detalló Cóppola en la continuidad del contacto con este medio.
Y completó: “La idea actual es la prevención, por lo tanto es importante informarse acerca de las enfermedades cardíacas que pueden ser hereditarias y si las hay en la familia. Además, lo recomendable es llevar una alimentación saludable para evitar diabetes gestacional, no fumar ni beber alcohol, evitar drogas no permitidas, medicamentos antiinflamatorios y la ingesta de café durante el embarazo.
Finalmente, realizar la vacunación indicada por el obstetra, llevar una vida saludable con controles adecuados en el embarazo y luego, tras el nacimiento, hacer controles con el neonatólogo y pediatra”.
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