El incremento del caudal río arriba preocupa a los municipios del Delta bonaerense, que preparan planes de contingencia. Representantes del Ministerio de Asuntos Agrarios, de la Secretaría de Espacio Público y de la Dirección provincial de Defensa Civil estuvieron en Baradero, San Pedro y Ramallo para analizar la situación con los intendentes y sus funcionarios. Vaticinan que la crecida en esta zona puede llegar en los próximos diez días y previenen ante posibles inundaciones.
En la provincia de Buenos Aires, los municipios del Delta también iniciaron tareas de prevención, sobre todo en la zona de islas, donde los productores ganaderos comenzaron a evacuar a los animales hacia el continente. La semana pasada, autoridades provinciales de Defensa Civil se reunieron con representantes de los distritos costeros y este lunes recorrieron los municipios.
El Jefe de Gabinete de la Secretaría de Espacio Público, Víctor López; el Director Regional del Ministerio de Desarrollo Social, Diego Rondero; el Director de Operaciones de la Dirección Provincial de Defensa Civil, Leonardo Zaccagnini; el Director de Ganadería, Emilio Contreras; y el titular de la Oficina Provincial de Atención de Emergencias, Alfredo Chaves estuvieron en Baradero, San Pedro y Ramallo, con el fin de organizar las tareas de prevención.
En cada distrito se reunieron con los intendentes Carossi, Guacone y Santalla, respectivamente, con funcionarios de esos gobiernos municipales y con representantes de las juntas municipales de Defensa Civil, a fin de articular tareas en conjunto para el momento en que llegue la creciente.
"La provincia está trabajando desde hace dos semanas en la previsión de lo que va a ser esta crecida atípica del Paraná", informó Zaccagnini, quien explicó que conformaron "un comité de acción, con 15 organismos e intervención directa del Gobierno provincial".
"Trabajamos con tres escenarios: la corriente que va a arrastrar el río; un aumento producto de la lluvia en el Litoral; y la posibilidad de una sudestada", dijo Alfredo Chaves y aclaró que las dos últimas "son posibilidades remotas".
"Estamos visitando los distritos que van a ser afectados por esta corriente. Venimos a poner de manifiesto la voluntad y compromiso del Gobierno provincial", dijo el funcionario y agregó: "Para dejar tranquila a la población, no se está trabajando con las marcas de 1983 o 1998, sino con alturas más reducidas. Todo depende de cómo se vaya comportando río arriba".
"Tenemos el compromiso del Ministerio de Desarrollo Social para acompañar a los municipios ente la muy probable situación de evacuación", indicó el Director Regional del Ministerio de Desarrollo Social, Diego Rondero. Las alturas del río frente a cada uno de los tres puertos marca un registro en creciente.
En Ramallo, este lunes el río estaba en 2,55 mts., y las alturas de alerta y evacuación son 3,50 y 4,00; en San Pedro, alcanzó los 2,08 y sus límites son 3,40 y 3,60; en Baradero estaba en 1,78 y el pico de alerta es de 2,70, mientras que el de evacuación es de 3,10.
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