La presidenta del Administración Provincial del Agua (APA), Cristina Magnano, sostuvo ayer que “la del Paraná es considerada una crecida media que ya ha superado los 6 metros en Barranqueras, la medida para alertar a toda la provincia, ya que en estos momentos está en 6.24 metros”.
Compuertas cerradas
“Ya cerramos las compuertas del río Negro para verificar el sistema de bombeo de Barranqueras, y también cerramos el dique de Laguna Blanca, derivamos el agua que viene del interior hacia el río Salado, y de esa forma vamos previmos una capacidad de reservorio dentro del recinto por si llega a llover en estos días”, comentó.
“El Paraguay tiene una crecida media y no puede desaguar en el Paraná porque está muy alto, por eso mantiene los niveles que no afectan en general. Lo mismo nos pasa con el Bermejo, afluente del Paraguay que está demorando mucho más en desaguar a raíz de la altura del Paraguay. Así que tenemos todos los ríos que nos rodean con mucha agua, pero sin llegar a afectar la población”, explicó.
“Las lluvias de enero y febrero generaron que todos los embalses que tiene Brasil estén en el máximo nivel, con lo cual la capacidad de retención ante cualquier precipitación es nula. Ellos están haciendo una política de prevención, eliminan parte del exceso, no todo, pero dejan como un fuelle para esperar las precipitaciones. Este es un año extraño porque si bien está presente el fenómeno de La Niña”, detalló.
“Los funcionarios de este organismo dicen que el comportamiento es de La Niña, levemente, por ejemplo porque la crecida del Bermejo coincide con las lluvias de Bolivia, que tienen su origen en el comportamiento del Pacífico. De igual manera el Chaco ha sido bendecido por el clima”, ilustró.
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