Cada vez más gente duerme en la guardia del Hospital de Quilmes. Comienzan las noches frías, y varios adultos que suelen deambular por Quilmes centro eligen los pasillos calentitos del nosocomio a la fría intemperie.
Antes vivían en casa del papá de ella, pero una disputa familiar hizo que todos terminen patitas en la calle.
Vinieron a vivir al hospital quilmeño a la espera de mejor suerte y sabiendo que la joven mujer tendrá familia dentro de pocas semanas. "Al menos, estamos cerca de la maternidad", bromea ella.
Su marido tuvo hace poco una infección en el rostro, al punto que debió ser intervenido quirúrgicamente. Otro caso de forunculosis, producto de la falta de higiene y deficiente alimentación. Ahora parecen haber encontrado a un familiar que les cuida a los chicos, para que no anden (y duerman) en la calle.
Se dirigieron a la secretaría de Desarrollo Social de Quilmes, y los remitieron a la Municipalidad de Berazategui, donde tampoco les dieron respuesta.
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