El sostenido ascenso de las aguas del río Dulce mantiene en vilo a numerosas familias que habitan la zona ribereña al sur de esta ciudad, mientras que los organismos oficiales se mantienen en alerta y realizan obras tendientes a frenar el avance de las aguas hacia los sectores poblados.
El funcionario añadió que su repartición junto con otras áreas de la comuna capitalina recorren permanentemente la ribera del río frente a nuestra ciudad, con el propósito de monitorear el estado de las familias que viven cerca del cauce y realizar las obras que impidan el desborde de las aguas.
“Maquinarias de la comuna realizaron ayer un perfilado del bordo que existe al sur de la ciudad, en la zona que está frente al barrio La Católica, con el propósito de reforzar las defensas para impedir que el agua vaya a las viviendas. Con la construcción de la nueva Avenida Costanera, de calle Alsina al sur, se ha solucionado en parte el problema porque el terreno se ha levantado bastante”, amplió Pikaluk.
El funcionario municipal indicó también que hacia esta ciudad llega un caudal aún mayor al que se deriva desde el dique, debido a las lluvias que se producen en la zona media. “Todavía está controlada la situación y el río tiene una capacidad para recibir una derivación aún mayor desde el norte”, precisó finalmente.
Cabe recordar que debido a la creciente, el fin de semana se prohibió el ingreso de bañistas en las playas ubicadas en el parque Aguirre, y que personal del Grupo Especial de Rescate de la Policía de la Provincia realiza una vigilancia permanente con el fin de evitar desgracias por la imprudencia de algunas personas.

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