Por la crecida del Salado asisten a familias de parajes cercanos a Icaño

La asistencia se intensificó al sur de Colonia Dora, a donde ingresa un caudal importante. Se reconstruyen bordos para evitar que haya más damnificados.
Mientras en los alrededores de Colonia Dora los trabajos de mantenimiento y vigilancia de los bordos se mantienen constantes, aguas abajo, en los alrededores de Icaño, hay familias que tuvieron que ser asistidas porque la crecida llegó a sus viviendas o porque quedaron aisladas por la inundación de caminos.

En parajes como Navicha, Punta Isla y Suncho Pozo, hay humildes viviendas rodeadas de agua, cuyos moradores se apresuraban ayer en llenar bolsas con tierra para construir improvisadas defensas, en un intento desesperado por frenar la crecida y salvar sus pertenencias.

En otros casos los bordos construidos a lo largo del río Salado dieron buenos resultados, pero algunas filtraciones complicaron a familias rurales, que quedaron con los caminos intransitables en vehículos. La única forma de llegar hasta esta gente es a caballo o a pie.

Para colmo de males, los lugareños se niegan a dejar sus hogares y a sus animales, lo que obliga a las autoridades de la zona a ingeniárselas para llevarles comida y otros elementos de primera necesidad.

EL LIBERAL tomó contacto ayer con el comisionado municipal de Icaño, Luis Herrera, quien detalló a este medio los trabajos que se realizan en la zona: “Es una tarea ardua. Los parajes Punta Isla, distante a 18 km de Icaño, y Navicha, a 25 km, están siendo castigados por el desborde del rio Salado. En Punta Isla tenemos tres familias, dos de ellas han sido evacuadas. En el paraje Navicha tenemos otras seis familias, de las cuales cuatro se autoevacuaron y dos están rodeados por el agua”.

Manifestó que trabajan en forma conjunta Defensa Civil, Recursos Hídricos y otros organismos provinciales, además de la Comisión Municipal de Real Sayana y la agencia de Desarrollo de Icaño y el Consorcio de Regantes.

Herrera informó que en la jornada de ayer obreros de distintas reparticiones estuvieron realizando trabajos para salvar las viviendas a las que todavía no les llegó la crecida y añadió: “El agua aumentó en esta zona, pero estamos esperando que la bajante registrada en la zona de los bañados de Colonia Dora llegue pronto a esta zona, pero por el momento aquí el agua sigue aumentando y compromete mucho a estos parajes”.

Mientras tanto, en la zona urbana de Icaño se han extremado los recaudos, especialmente en la zona norte, con una cuadrilla de obreros y máquinas retroexcavadoras provistas por el Gobierno de la provincia que se encargan de levantar bordos de contención.

Taboada

Por otra parte, personal de la Unidad Regional Nº 3 trabajó en el paraje Suncho Pozo, departamento Taboada, donde varias personas se habían autoevacuado por el desborde del río Salado en el suroeste, a donde los efectivos tuvieron que ingresar montados a caballo.

Allí se constató que existen tres familias autoevacuadas en una vivienda vecina. En total son doce personas, siete adultos y ocho menores.

La policía también corroboró que otros pobladores también están amenazados, ya que el agua está muy cerca y podrían ser forzados a dejar sus casas.

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