La región costera se mantiene desde ayer en alerta por la repentina subida del nivel del Río de La Plata. En algunas zonas de Ensenada y Berisso la fuerte crecida generó temor y preocupación, ya que el agua superó la marca de los 3.30 metros, por lo que hubo vecinos que tuvieron que dejar sus hogares.
Aunque el Servicio de Hidrografía Naval había emitido ayer por la mañana una alerta por crecidas, las estimaciones iniciales apuntaban a que el punto de mayor crecida se establecería alrededor de las 18.30 con una altura de tres metros.
Sin embargo, a las 16 la marca rozaba ya los 3,3 metros y el agua avanzaba por sectores urbanos de Ensenada. Además, en Punta Lara hubo patios inundados, calles anegadas y familias enteras con sus pertenencias a cuestas.
En otros barrios de Ensenada la crecida en el nivel del río causó que de las bocas de tormenta brotaran grandes cantidades de agua, anegando cuadras enteras.
Por otro lado, en Isla Paulino, en Berisso, la subida del Río de la Plata motivó el rescate de tres familias que se encontraban haciendo turismo.
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