Por año se realizan cerca de 700 controles a comercios por certificados. Este año se recaudarán unos $800 mil.
El trabajo se enmarca en los lineamientos de la Ley Provincial 7.499, que habilita al área técnica de estas dependencias, a solicitud del municipio, a extender certificados de medidas de protección aptas contra incendios” (Cemepaci), para locales y/ o espacios y/o edificios de carácter público o semipúblico, habitacionales colectivos e industriales.
El desarrollo de la tarea se complementa con capacitaciones y asesoramiento de lucha contra incendio, evacuaciones y utilización de matafuegos.
En este contexto, en el 2010, en más de 600 expedientes se recaudaron $481.625, una cifra que en el 2011 superó los $627.000 y que en el 2013 podría llegar a los $800.000, según estimaron desde la delegación local.
La tarea comienza cuando el propietario de un comercio gestiona la habilitación municipal y se le exigen los certificados de carga de fuego y compra de los códigos respectivos. Ese estudio que realiza bomberos vence a los 5 años y luego hay que renovarlo. El control de las renovaciones lo llevan cabo los propios efectivos, quienes son los encargados de relevar la plaza comercial.
En ese sentido, la delegación sureña aportó el año pasado, según el subcomisario Mario Jerez, el 30% de toda la recaudación de la provincia, que oscila los $2.000.000.
Si bien el arancel se actualiza todos los años, el resultado de la recaudación va a depender del seguimiento que realizan los bomberos, porque a las altas hay que sumarles las renovaciones que se realizan cada 5 años.
En este contexto, Jerez, reconoció que “el relevamiento incluye el 80% de los comercios”, y que “siempre hay pícaros que eluden la ley y ponen en riesgo a los clientes y sus empleados”.
Por eso recordó que “se trabaja en equipo con la subsecretaría de trabajo, que controla las habilitaciones en industrias en el marco de la ley de seguridad e higiene”.
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