El apuro en deshacerse de los kilos ganados durante la etapa invernal generan un aumento en la afluencia de gente. Las clases aeróbicas y musculación son las opciones más elegidas.
Las jornadas de calor que anteceden a la primavera son la antesala para que muchas y muchos se den cuenta de los kilos ganados durante la temporada invernal.
Como consecuencia directa, los salones de los gimnasios comienzan a desbordar en capacidad y los salones se abarrotan de gente que va en búsqueda de una mágica solución que los ayude a salir al aire libre y poder destaparse un poco más.
“En esta época del año, el porcentaje de gente que asiste a los gimnasios aumenta entre un 30 y 40 por ciento. La gente elige actividades aeróbicas, porque la mayoría se saca la ropa de invierno y quiere bajar de peso”, afirmó Oscar Mastandrea, presidente de la Cámara de Gimnasios de Santa Fe y propietario de un gimnasio en la peatonal santafesina, sobre este fenómeno estacional.
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