Las estadísticas han trepado un 14 por ciento. Los adultos jóvenes encabezan la lista de heridos en las calles y rutas de la provincia. La mayoría de ellos se debe someter a un largo proceso de rehabilitación.
Según datos estadísticos del Instituto de Rehabilitación del Lisiado de nuestra provincia, aproximadamente un 35% de pacientes en tratamiento es por “secuelas de accidentes de tránsito”.
La Dra. Cecilia Cheeín Auat indicó que se debió armar una encuesta para obtener cifras estadísticas, “desde que los accidentes pasan a ser una pandemia a nivel mundial”, según lo plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Lamentablemente, los datos registrados hasta el momento no son para nada optimistas, ya que desde 2012 hasta ahora “hay un 14% de incremento” de pacientes en recuperación.
Mientras tanto, los centros de salud coinciden en que la mayoría de los lesionados es usuario de motovehículos. En el Instituto de Rehabilitación del Lisiado, se sabe, gracias a una encuesta que se trata de un 80%.
Con este porcentaje, hay un predominio de “adultos jóvenes”, de entre 20 y 30 años. Mientras que el 20% restante, es decir, quienes se movilizaban en “rodados mayores” al momento del siniestro, por lo general, son personas de entre 50 y 55 años.
La doctora Cheeín manifestó que suelen verse fracturas tanto de miembros superiores como de miembros inferiores, siendo estas últimas las que prevalecen en nuestra sociedad.
En varias ocasiones, a los accidentados se les debe amputar una pierna.
Por otro lado, “ha habido un número muy reducido” de personas con lesiones medulares.
Cheeín destacó que este tipo de consecuencias “tienen una secuela realmente discapacitante”. Al punto que “algunos de los lesionados pueden no recuperar el funcionamiento de su mitad inferior”.
En ambos sexos
Hasta el momento, la mayoría de los accidentados es del sexo masculino. Las mujeres que recibieron atención en el mencionado centro de rehabilitación declararon que iban como acompañantes de los conductores.
Ahora bien, cuando se les interrogó acerca de los elementos de protección, tanto hombres como mujeres indicaron que no los usaban. “Sean acompañantes o conductores, ninguno iba con casco. Y en un rodado mayor, no usaban el cinturón de seguridad”, resaltó la médica.
Procesos largos y difíciles
Desde el Instituto de Rehabilitación del Lisiado, la Dra. Cecilia Auat Cheeín explicó que en algunas ocasiones la situación de un paciente es tan crítica que requiere de varios meses de postoperatorio en clínicas u hospitales.
Si bien la mayor cantidad de accidentes registrados se produjeron entre setiembre y diciembre del año pasado, los protagonistas de estos siniestros llegan recién ahora a solicitar rehabilitación.
A modo de ejemplo, Cheeín manifestó que en este mes han estado recibiendo “pacientes que han debido ser intervenidos quirúrgicamente el año pasado”, cuyo tratamiento médico fue bastante extenso. A su vez, indicó que el tiempo promedio de una rehabilitación por fracturas es de tres meses y, en algunos casos, el proceso se da por intervalos, es decir que retoman el tratamiento por períodos. Mientras tanto, “el paciente amputado requiere una rehabilitación integral, en la que se incluye al médico fisiatra, el servicio de kinesiología, terapia ocupacional y psicólogo”, según la situación.
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