Desde enero, cientos de niños y jóvenes santiagueños concurren a los docentes particulares con el objetivo de prepararse adecuadamente para rendir las materias previas y los exámenes finales.
Algunos sostienen que en Santiago, entre enero y febrero de este año se incrementó cerca de un 50 por ciento la cantidad de niños y jóvenes que asisten a clases particulares para recibir apoyo. Algunos lo hacen periódicamente, otros en épocas de exámenes, y en las próximas semanas se sumarán aquellos alumnos constantes. ‘Cada año es mayor la demanda de alumnos que piden ayuda en los centros de clases particulares para rendir materias pendientes. Además casi nadie viene con una materia para preparar. Generalmente todos tienen más de dos espacios curriculares para afianzar. En esta época en la que se entra en una instancia decisiva, al igual que en diciembre la convocatoria es mayor’, explicaron desde el Instituto Aprender & Aprobar, que se dedica a brindar apoyo a los niños y jóvenes estudiantes.
‘Matemática y Lengua son las materias de mayor convocatoria, en la que mayor problema tienen los jóvenes. Además hay muchos chicos que necesitan apoyo en Ciencias Naturales’ ahondaron desde A&A.
Paralelamente a estas instituciones abocadas a la enseñanza particular, hay docentes de las distintas áreas curriculares que trabajan en sus hogares y ellos aseguran a EL LIBERAL que otros de los puntos en los que hay falencias es en las áreas relacionadas al idioma. ‘Muchos jóvenes, generalmente los que concurren a la secundaria se acercan para tomar clases particulares de inglés o francés, y en todo aquello relacionado con números. Matemática, Química, Contabilidad, son los espacios más complicados para ellos. Mientras que los más chiquitos fallan mucho en Matemáticas’, comentó Marta Carrizo, docente, que junto a un grupo de colegas brindan clases particulares.
Y agregó: ‘Fue notable el incremento en la cantidad de alumnos que tuvimos en el último tiempo, ya que generalmente estas cifras aumentan en esta época, cuando los chicos ingresan al colegio o a fin de año, cuando deben rendir las materias. Antes teníamos una cantidad considerable, hoy por ejemplo, tenemos 15 niños y adolescentes por día’.
Problemática
El incremento de alumnos que buscan respaldo educativo fuera del establecimiento escolar tiene un porqué. Según Carlos Luna, del Instituto A&A, hay una notable desconcentración de los jóvenes a la hora de sentarse a estudiar y fijar contenidos. ‘Según mi observación, el problema de los chicos no es la materia que tienen por rendir sino la manera en la cual trabajan. Están poco acostumbrados a trabajar solos y eso hace que el aprendizaje real no se produzca de la manera que se debe. La manera más correcta de lograr el objetivo es empezando a estudiar desde el principio, todo el año. Esa es una costumbre que no la estamos adquiriendo. El problema es la metodología de estudio de los jóvenes santiagueños. Además no se concentran en lo que están haciendo’, sostuvo Luna.
Carrizo explicó que “el problema es que los chicos dejan todo para los últimos días y se complica porque se vuelve imposible tener que trabajar sobre dos o tres materias por día. Se estresan y eso hace que los contenidos no se fijen de la manera que todos pretendemos hacerlo”.
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