Cada vez son más los barilochenses que planifican la compra de un sistema de alarma para su hogar o vehículo. Lejos están aquellos tiempos en los que se trataba de una estrategia para evitar los robos durante las vacaciones, para convertirse en una tendencia habitual. Qué piden los barilochenses para garantizar su seguridad.
Miguel Gauto es agente oficial de la marca de alarmas “X-28”, y ante la consulta de ANB acerca del comportamiento de los barilochenses respecto a la compra de este tipo de sistemas, confió que dejó de ser un producto de temporada para transformarse en algo que se precisa “todo el tiempo”.
Si bien por estas fechas es habitual que un cliente solicite mantenimiento para constatar que todo funciona correctamente, Gauto explicó que “la expectativa de la gente es esperar a fin de mes y comprar un sistema de alarma para su casa”.
Los casos de inseguridad han sido múltiples e impactaron de tal manera en Bariloche, que existen diversas opciones para cada necesidad. “Depende del presupuesto”, afirmó Gauto al referenciar que uno de los sistemas más completos, con sensores en el interior y en el exterior, tiene un costo aproximado de 15 mil pesos.
Pero el contexto que vive la ciudad, no es exclusiva de las familias sino que los comercios requieren inmediatamente un sistema para proteger los artículos que venderán. Al respecto, el proveedor de los sistemas de seguridad detalló que la demanda es tal, que todas las empresas que se dedican al rubro poseen varios clientes de este tipo.
Sin embargo, una de las opciones más populares es la de un equipo básico que, con instalación incluida, ronda los 3 mil pesos con cinco años de garantía y cubre las necesidades de una casa con hasta cuatro zonas de vigilancia.
Dado que la alarma “clásica” que sólo emitía una alerta sonora se encuentra prácticamente en desuso, muchos clientes optan por abonar una mensualidad (de 185 pesos) para que una central monitoree cualquier incidente, mientras que otros prefieren hacer uso de un “auto monitoreo” a través de sus celulares, con un sistema que permite encender y apagar la alarma, e incluso oír todo ruido proveniente desde el hogar. En este caso, el costo por única vez es de 1.500 pesos.
Los vehículos tampoco se encuentran exentos de los hechos delictivos, y el crecimiento del parque automotor atrajo otro tipo de asaltantes que también promueve la aparición de nuevos modelos de alarmas.
Gauto expresó que ante los nuevos inconvenientes, sus clientes solicitan añadir la posibilidad de realizar un seguimiento en tiempo real de su auto o moto, mediante el que se puede detener la marcha del mismo, o bien esperar hasta que se estacione en un lugar para dar aviso a la Policía.
El "mercado" de la inseguridad ofrece una notable variedad de productos para quienes decidan invertir buena parte de su salario con el objetivo de prevenir hechos delictivos.
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