Crecen los litigios entre los padres que usan a sus hijos como “trofeos”

Crecen los litigios entre los padres que usan a sus hijos como “trofeos”

En Paraná hay un incremento de disputas legales sobre tenencia. Afirman que utilizan artilugios legales para dilatar su resolución. La consigna semanal de UNO puso en foco la problemática

La mayoría de las separaciones y divorcios encuentran su forma de resolverse por acuerdos inmediatos, por instancias de mediación y también después de audiencias judiciales. Pero en el último tiempo hay un incremento de casos complejos, donde una de las partes utiliza artilugios legales, como denuncias penales supuestamente falsas, que no permiten que los hijos puedan ver a uno de sus padres por años.

Ariel Zimerman es abogado y especialista en la materia y además de colaborar con una explicación sobre la problemática, aportó datos que grafican la situación. Explicó que de 100 casos, 80 alcanzan acuerdos en la instancia de mediación entre las partes. De los 20 restantes, la mitad se logra resolver en las audiencias judiciales. Pero queda ese otro resto atravesado por una disputa, por lo general económica, donde los hijos son usados como moneda de cambio. 

Sostuvo que el problema no es el divorcio o la separación de la pareja, sino la tenencia, la guarda y el régimen de visita de los menores de edad.

“Hay muchísimos casos y a diario, que se dilatan porque los padres no se ponen de acuerdo sobre el último aspecto, el régimen de visita. A la tenencia y la guarda por lo general la tienen las madres. Y no se ponen de acuerdo porque, lamentablemente, alguno de los dos toma a los niños como trofeo o moneda de cambio. Es simple, ‘vos no cumplís ciertos requisitos y yo no te dejo ver a tu hijo’”, señaló Zimerman.

Artilugios

Entre los casos aparecen artilugios que son legales o pautas procesales para dilatar la resolución de la disputa. En concreto ocurre que uno de los padres no quiere que el otro vea a sus hijos e interpone una denuncia penal por violencia o hasta abuso.

Entonces la jueza o juez de familia, no permite la visita hasta que se compruebe el hecho. 

Según Zimerman el mecanismo es relativo porque hay causas donde el papá, por lo general, ni siquiera está imputado. “Es la ida y vuelta de los procesos. Existen caminos para que un abogado por orden de su clienta o cliente, trate de lograr el objetivo y es muy lamentable. No es lo constante, pero con esta situación nos encontramos. Casi siempre es por la cuota alimentaria y en estos casos excepcionales, por lo general es que la madre interpone acciones judiciales como un abuso sexual del padre contra el menor. Así entorpece todo. Por una falsa denuncia, hasta que se compruebe, puede pasar un año”, agregó el profesional.

Compartir responsabilidades

Una de las soluciones más rápidas, según el especialista, es la tenencia compartida.

Con ella, ambos progenitores asumen todas las responsabilidades de sus hijos, desde la educación hasta la alimentación. “Muchas veces pasa también que el papá deja la plata y se va. Con la tenencia compartida el enfoque es más puntual, tienen más responsabilidades, incluso frente al otro cónyugue”, dijo Zimerman.

Aveces el padre quiere ver la libreta de la escuela de su hija y si la tenencia la tiene la madre, no se la deja ver. Cuando es compartida, la situación es diferente.

Zimerman reconoció que los tiempos de la Justicia no son como los padres y madres necesitan. Dio cuenta de que los dos juzgados de Familia de la capital provincial están abarrotados de casos y que hay un pedido firme para la creación de otro más.

“Por otro lado creo que se deben dar prioridades a ciertas causas judiciales. No es lo mismo un divorcio común, a que un padre o una madre no tengan la posibilidad de ver a sus hijos y lo que es peor, a que esos chicos no tengan la posibilidad de ver a alguno de sus padres. El régimen de visita es un derecho del niño”, remató.

Cuando se dan estos casos, el derecho más vulnerado y coartado es el de los niños a compartir de alguno de sus progenitores. El hecho, en mayor o menor medida, siempre traerá consecuencias en el futuro. Es decir, por una disputa entre mayores que por lo general es de plata, si no se resuelve con madurez, a ese gasto lo pagan los hijos.

Temor al abandono y culpa, consecuencias en la psiquis de los chicos

Toda separación de los padres genera algún cambio en los hijos porque en un momento particular, la forma de vida que se llevaba se modifica. Aparece el temor al abandono del padre o de la madre y hasta sentimientos de culpa por la ruptura, con diferentes y particulares manifestaciones. De todos modos, y a pesar de esto, no siempre son consecuencias negativas y depende en gran medida de como se da el proceso. 

Sebastián Sigal es psicólogo y explicó : “Empiezan a ver que a partir de esa situación hay una pérdida y que cambia el funcionamiento de la vida. Aparecen problemas en la escuela y aumento de violencia, pero a veces todo lo contrario: se vuelven más apáticos producto de la angustia de la pérdida del padre o la madre en el hogar y el temor al abandono, incluso de quién se queda con ellos”.

De todos modos, aclaró que esa ruptura en la forma de vida genera con el tiempo que esos chicos tengan más herramientas al momento de afrontar una pérdida, como más recursos, una experiencia que permite afrontar otras cuestiones similares. “Quien nunca perdió ningún afecto o siempre los tuvo cerca, cuando eso cambia, no sabe qué hacer y aparecen síntomas. No hay edad para que esto afecte, solo se da de manera diferente”, aclaró. 

Sigal sostiene que es posible salir adelante y es importante para el chico toda su red de amigos y su familia, pero también el apoyo psicológico temprano. Se dan casos que llegan a un profesional dos o tres años después de que se generó la ruptura familiar, cuando la personas tiende a empeorar. “Ni hablar si acuden recién cuando son adultos, suelen tener consecuencias”, agregó.

La forma en que se da la separación de los padres, muchas veces determina las consecuencias que luego tendrá en los niños, que no siempre son negativas. Por ejemplo, no es lo mismo una ruptura donde las parejas están claras, a otras que van y vienen.

Respuestas de los lectores a la consigna

La consigna semana de UNO fue: “¿Qué opinás de los casos en que los hijos quedan envueltos en las disputas de sus padres? Así fueron algunas de las respuestas:

• Ángeles Ottazo: “No estoy de acuerdo, ya que nadie debería quedar envuelto en ninguna disputa ajena. Pero lamentablemente esto se ve con frecuencia, por el simple hecho de querer causar mayor daño a la otra persona”.

* Sebastián Alejandro Pérez Balbuena: “Un niño o niña no es una casa o un auto, no se puede firmar un papel diciendo ‘’es mío’’, por lo menos no sin fundamentos razonables. Si ambos padres están en condiciones de criar a su hijo o hija, entonces ambos tienen el derecho de hacerlo”.

* Betty Pascua: “No estoy de acuerdo. Solo hacen daño a los niños por querer retener a la otra persona”.

* Debo Acevedo: “Me parece un acto de manipulación horrible. Los chicos se dan cuenta de todo y los afecta enormemente. Lo perciben y lo guardan en su interior y lo manifiestan en otras áreas como la escuela o en las actitudes cotidianas. Si los padres no pusieron resolver sus problemas matrimoniales y se separaron es cosa de los adultos, y los chicos deben estar exentos de los problemas de los padres. Igual si hay casos de violencia de género por cualquiera de las partes hay que tratar la situación con profesionales y ver qué sucede. Y se debe escuchar los deseos y miedos de los chicos dejando de lado los sentimientos de los padres”.

* Noe Vera: “Es un tema complejo y a la vez una realidad. No tendría que ser así, pero hoy en día los niños son rehenes de sus padres. Está el padre que cumple realmente con su hijo y se lleva bárbaro porque aporta en lo económico; distinto es cuando falta lo económico y ahí la madre toma de rehén a su hijo y comienza la disputa”.

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