Terrenos destinados a la creación de espacios verdes se encuentran ocupados desde hace varios meses.
La ocupación de espacios de dominio público del Estado ha incrementado en el último tiempo. Los terrenos destinados al emplazamiento de espacios verdes en diversos puntos de la Capital han sido ocupados por grupos de personas que se asientan con el propósito de levantar precarias casillas, en algunos casos, y en otros lograr, mediante la presión de la acción, asistencia habitacional.
Los últimos casos conocidos y denunciados por la Fiscalía municipal son la Ribera del Valle, dos espacios en la zona del lugar conocido como “Viejo loteo Ocampo”, varios terrenos en Altos de Choya en el Norte de la ciudad, terrenos en colindantes al barrio “El Milagro” y un remanente de espacio que se generó tras la construcción de la rotonda ubicada en avenida Choya y Ayacucho Norte, donde se emplazó una casilla de madera y por estos días se levantan tapias.
Porciones de tierras que resultan de la aprobación de loteos, obligación que debe ser respetada por los propietarios ya que es un requerimiento exigido por ordenanza municipal vigente, generan que en cada desarrollo de división de terrenos se emplace un sitio para la creación de espacios verdes. Es allí, en esos espacios, que luego de que la municipalidad capitalina realiza las gestiones administrativas correspondientes, pasan a formar parte del dominio público municipal donde grupos de personas se unen para asentarse y permanecer en el lugar alegando “falta de terrenos para construir una casa”.
En pocos días los espacios públicos pasan a transformarse en asentamientos, perdiendo así la esencia y el fin último para el que han sido creados, que es la conformación de pulmones verdes y espacios de recreación y esparcimiento ante el permanente crecimiento de construcciones.
En todos los casos mencionados, la municipalidad de la Capital tomó intervención y realizó las presentaciones correspondientes en la Justicia. Hasta ahora no se han efectuado intervenciones que vislumbren la regularización de los terrenos.
La toma de los espacios afecta directamente a los vecinos, no tan sólo de los barrios cercanos sino de todos, ya que son terrenos destinados para la recreación de los ciudadanos.
Acciones municipales
Consultado por las situaciones de toma de espacios públicos, Julio Córdoba, fiscal de la municipalidad de la Capital, se refirió a las acciones que desde la comuna se realizan ante en estos contextos. Al respecto explicó: “Apenas se toma conocimiento de la usurpación de un espacio público que realiza normalmente la dirección municipal de Catastro -organismo que nos envía los expedientes con la notificación y nos advierte que se han ocupado determinados espacios que son del dominio público de la municipalidad-, procedemos a las presentaciones correspondientes. Éstas consisten en la notificación a la Fiscalía para que tome las medidas pertinentes. Para ello adjuntamos toda la información que recibimos y que es útil para el procedimiento”.
En cuanto a las ocupaciones que se realizaron en el último tiempo, el fiscal señaló: “En su mayoría son espacios donde el afectado es el municipio, en su mayoría espacios verdes. Hay varios casos, como el de la Ribera de Río del Valle, dos en la zona del Viejo loteo Ocampo, algunos en Choya. Son realmente varios”.
En idéntico sentido, Córdoba explicó que “en un plazo de menos de 24 horas se han radicado en todos los casos las denuncias en la Fiscalía General a los fines de que la Justicia tome las medidas que corresponden”.
Colaboración de los vecinos
En la mayoría de los casos, son los residentes de los barrios cercanos a los espacios ocupados los que dan aviso a las áreas municipales o a la policía sobre la toma de las tierras. Generalmente, la llegada de personas desconocidas a la zona no es aceptada por las familias de los barrios, por lo que comunican a las autoridades sobre las situaciones sospechosas con el propósito de que se ejecuten acciones para evitar la intención de permanecer en situaciones precarias en el lugar.
La usurpación de los espacios se realiza generalmente bajo la misma modalidad: un grupo de personas se reúne y decide ejecutar la toma de las tierras. Luego, rápidamente procede a la limpieza de las tierras y a la delimitación de los “lotes” que pertenecen a cada grupo familiar. Una vez que se logra esto, se realiza la identificación del terreno mediante postes, alambrados, ramas y nylon, ignorando o no respetando el fin legal de los espacios que son de todos.
A un mes de la ocupación de la zona de la Ribera del Valle
La ocupación que realizaron más de 15 familias en los espacios ubicados en la Ribera del Valle, ubicado en un terreno colindante al río, cumplió ayer un mes.
La toma conjunta del espacio público aún continúa y no se han ejecutado desde la Justicia medidas para regularizar la situación a pesar de que la denuncia se radicó inmediatamente de producida la ocupación.
Las personas que ocupan las tierras realizaron la limpieza y emplazamiento de casillas precarias, además de que días atrás realizaron la conexión clandestina de agua potable desde un caño que provee el servicio a un lote cercano.
La comuna capitalina realizó la denuncia pertinente al tomar conocimiento de la acción ilegal. Según las personas que residen allí, no han recibido a la fecha notificación alguna de desalojo.
Pulmones verdes
Los espacios públicos son destinados a la creación de pulmones verdes y sectores de recreación de los vecinos. Es una forma de mantener la vegetación ante el permanente crecimiento de las construcciones edilicias.
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