Dispuestos a esmerilar el poder del histórico dirigente de los Municipales bonaerenses alineado, sin matices, con Francisco de Narváez, los díscolos de la conducción de Alfredo Atanasof en la Federación que nuclea a los empleados públicos distritales, protagonizaron en las últimas horas un fuerte gesto de rebeldía, masivo, reclamando adelantar las elecciones internas en la que buscan arrebatarle la conducción.
Con fuertes críticas al “desmanejo” y –sobre todo- la “falta de representación” que dicen sentir por parte de la Conducción de la Federación de los Municipales, convocaron a “terminar rápido” la gestión de Atanasof: “Queremos que esto se termina rápido, se conforme una nueva comisión y empiece a funcionar” resumió las conclusiones del encuentro Oscar Ruggiero.
El sindicalista explicó la crítica, generalizada, que empieza a cobrar vida en una rebelión masiva entre los representantes del sector contra la figura del Diputado Nacional alineado al denarvaísmo, al reprocharle a Atanasof “la falta de tiempo para atender los problemas municipales, porque son muchos los problemas que tenemos pero él está muy abocado a su función política y no gremial, que todos le reclamamos”.
Con ese fin, los rebeldes comenzaron un deliberado derrotero por el interior provincial –antes de Pinamar se congregaron en Azul, el Centro de la Provincia de Buenos Aires- denunciando directamente inacción por parte de la conducción y sumando voluntades para concretar el recambio que esperan ver reflejado en un Congreso Normalizador para regularizar la Federación. La movida, incluye la formalización ante el Ministerio de Trabajo de la ‘renuncia’ de la mayoría de quienes integran la Conducción –ante escribano 27 de los 38 miembros manifestaron su decisión de anticipar el fin del mandato- con el propósito de allanar el camino a la Normalización, la fórmula con la que imaginan desbancar a Atanasof.
Miguel Pedelhez, Secretario General Adjunto de la Confederación de Obreros y Empleados Municipales de la Argentina –COEMA- reforzó las quejas contra la conducción de la Federación, al remarcar las críticas contra “la gestión, el estilo y la falta de proyectos para la defensa de los intereses de nuestros representados, que son los municipales de la Provincia de Buenos Aires”, por parte de Alfredo Atanasof.
“Creemos que está agotado este estilo de conducción, donde está ausente el compañero trabajador”, se quejó Pedelhez-.
La embestida contra Atanasof, que no es nueva, tiene un padrino de lujo, que sugiere, cuanto menos, serias posibilidades de éxito en la decisión de removerlo de la titularidad de la Federación, el titular de la CGT y –ahora- del PJ bonaerense, Hugo Moyano, quien le apunta al representante de su propio partido alineado con el peronismo crítico que representa de Narváez. Un poco para saldar cuentas internas del partido alineado con el oficialismo, pero también para ejecutar el plan sistemático que desvela al camionero: sumar gremios a su poderío sindical, saliendo a la caza de aquellos sectores que -todavía- no maneja.




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