Crece la preocupación en el sector agropecuario por la falta de lluvia

Crece la preocupación en el sector agropecuario por la falta de lluvia
Referentes de entidades relacionadas con el campo y profesionales dieron la voz de alarma por la ausencia de precipitaciones importantes durante los últimos 45 días. “Necesitamos agua en forma inmediata” aseguraron las fuentes consultadas. La soja y el maíz de segunda son los cultivos más perjudicados.
Las condiciones climáticas se han mostrado muy desfavorables en esta campaña ya que al exceso hídrico que se produjo entre agosto y noviembre del año pasado se sumó la ausencia de precipitaciones desde hace 45 días, justo en el momento en el que los cultivos necesitan agua para concretar su desarrollo.

A pesar de las predicciones de muchos especialistas, que anunciaban un enero “muy llovedor”, y una “cosecha récord” la realidad es que el primer mes del año se presentó muy seco y que prácticamente no se han registrado precipitaciones desde hace 45 días. Además varios productores empezaron a hablar de pérdidas y la mayoría de ellos duda que se alcancen rendimientos que sean equiparables a los de las campañas 2009-2010 ó 2010-2011.

Las muestras de inquietud que surgieron hace alrededor de 20 días se convirtieron en franca preocupación cuando los anuncios de lluvias no se materializaron o lo hicieron en forma tan escasa que no generaron ningún alivio.

Productores

Ante esta situación LA OPINION consultó a referentes de los productores agropecuarios de la zona para conocer en detalle el panorama que presentan los campos del partido.

Lorena Gennero es la representante local del área de juventud de la Federación Agraria Argentina y productora agropecuaria con lotes en la zona de Pinzón, al sudoeste del Partido de Pergamino y en diálogo con el Diario comentó que “la situación es tremendamente complicada. Si bien el exceso hídrico de finales del año pasado había creado una reserva de agua, en enero no llovió casi nada y no fue posible sembrar mucho. De hecho hay lotes que aún falta sembrar” dijo Gennero y añadió que “lo que está sembrado viene bastante castigado por la falta de agua. Las napas, que habían llegado a estar a poco menos de un metro de la superficie durante el pico máximo del exceso hídrico hoy están a casi tres metros, es decir que los perfiles del suelo se están descargando”.

Con relación a lo que los productores de otras zonas del Partido de Pergamino le informan a Federación Agraria, Lorena Gennero manifestó que “la falta de agua se está dando en todo el Partido y a esto hay que sumarle que algunos campos sufrieron perjuicios a finales del año pasado como consecuencia de una serie de tormentas de gran intensidad. En la zona noroeste del Partido llovió un poco más pero se trata precisamente del sector que más daños sufrió durante los temporales de finales del año pasado” informó y agregó que “el maíz de primera presenta un aspecto aceptable, aunque hay casos de crecimiento dispar, esto significa que hay algunos lotes en los que se observa buena altura de las plantas pero otros en los que no han logrado un buen crecimiento, pero en líneas generales podemos considerar que el maíz de primera no sufre tanto por ahora. El problema grave se da en el caso de la soja y el maíz de segunda, cuyas plantas en ambos casos presentan síntomas de resecamiento”, dijo a LA OPINION Lorena Gennero.

Consultada sobre la posibilidad de que existan pérdidas la referente de la juventud de Federación Agraria aseguró que “existen ya una disminución en los rindes, aunque aún no se puede cuantificar”.

Por su parte Pablo Sorasio, presidente de la Sociedad Rural de Pergamino puntualizó que “ha sido bastante paradójica la forma en la que se ha comportado el clima durante esta campaña. Es probable que la gente que no tenga relación con el sector agropecuario comente que a nosotros nada nos viene bien porque hace poco más de dos meses nos quejábamos del exceso de agua y hoy pedimos que llueva, pero hay que tener en cuenta que los extremos siempre son negativos para la producción y que estamos en una zona donde la gran mayoría de los campos no se siembran bajo riego y los cultivos quedan expuestos a las condiciones que les depare el factor climático, sobre todo en lo que respecta al exceso, disponibilidad normal o falta de agua” comentó Sorasio y agregó: “Esta vez pasamos sin ningún intermedio del exceso a la falta de agua, que empezó a complicar y ahora el campo necesita que llueva lo más pronto posible. Se ha terminado el agua disponible en los perfiles porque hace más de 45 días que no se producen precipitaciones considerables y en este momento es cuando más se necesita que los cultivos dispongan de la humedad suficiente porque cada milímetro de agua se traduce en kilos de grano y es en esta etapa cuando están empezando a producirse los granos. Especialmente en el caso de la soja, porque en lo que se refiere al maíz los rindes ya están dados así que la tolerancia sería un poco más elevada. El problema puede darse con el maíz que se sembró en forma tardía porque en ese caso todavía no salieron del período crítico y por eso necesitan agua”.

Consultado sobre las pérdidas que ya se podrían haber producido Sorasio señaló que “puedo asegurar que no es lo mismo si llueve ahora que si lo hace dentro de quince días, cada día que pasa sin agua significa un porcentaje de reducción en el rendimiento.

Daniel Lavezzari

Además del testimonio de los referentes de las entidades del agro, que reciben la información de los productores a los que representan, LA OPINION consultó al ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari, que por su actividad profesional recorre a diario lotes en el Partido de Pergamino, para que brindara un análisis de la situación. El ingeniero manifestó: “El panorama está sumamente complicado porque por un lado los excesos de precipitaciones entre agosto y diciembre demoraron la siembra de maíz y soja de primera y por el otro ahora estamos en un momento crítico en lo que hace al crecimiento principalmente de la soja, cuando ésta se encuentra en período de llenado de granos y necesita agua para avanzar en su ciclo biológico y el agua no está. Porque si bien hubo alguna que otra lluvia la semana pasada y la anterior éstas fueron sumamente escasas y variables, al punto tal que en un lote llovieron 20 milímetros y en otro, distante un kilómetro del anterior, no llovió nada. Este fenómeno se dio en toda la zona”.

Además informó que “la soja de segunda también está en un período de gran necesidad de agua para desarrollarse porque está teniendo un crecimiento muy lento. La mayoría de la soja de segunda sembrada sobre rastrojo de trigo todavía no consiguió sobrepasar la altura de la paja del trigo que quedó como remanente de la cosecha”.

Por otra parte, Daniel Lavezzari manifestó que “el maíz de primera presenta buen estado porque su período crítico se dio en diciembre, así que para los que pudieron sembrarlo a tiempo el maíz promete una cosecha normal a buena. En el caso del de segunda todavía no está en el período crítico, que se presenta durante los 20 días posteriores a la floración, pero de mantenerse esta situación de no disponibilidad de agua también ese cultivo podría presentar problemas”.

Por último, comentó que “habrá que ir olvidándose en la zona de la posibilidad de obtener en esta campaña rendimientos récord, en la medida en que llueva pronto podremos evitar que la cosecha sea calificada como ‘mala’ pero no va a haber rindes extraordinarios por todas las circunstancias que confluyeron para complicar primero la siembra y ahora el desarrollo de los cultivos”, finalizó Lavezzari.

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