En general coinciden en que el 2009 cierra mejor de lo esperado y advierten ya señales de recuperación que proyectan niveles de crecimiento en 2010. En Río Cuarto, hay mejores expectativas que en la región
Según un estudio de la Fundación Ege, la opinión de los empresarios "ha demostrado un incremento en la estabilidad de la situación actual de la economía a nivel general, lo que indica que hacia el final de año la percepción que éstos tienen se asemeja a la que tenían en marzo del 2008, cuando comenzaba el conflicto entre el gobierno y el campo", señala.
Además de mantener el nivel de actividad, los empresarios consideran que en los próximos tres meses hay fuertes probabilidades de que la actividad aumente o al menos no disminuya (77%). Lo que significa una fuerte carga de optimismo entre las opiniones de la ciudad y región al terminar el año y comenzar el 2010.
En cuanto a la proporción de empresas que manifiestan que en el corto plazo habrá restricción en su desempeño económico, "cabe aclarar que se condice con la carga de estacionalidad de los próximos meses desfavorable para algunas actividades.
En Río Cuarto
En el caso particular de los empresarios de Río Cuarto, la realidad actual también muestra un importante componente de estabilización de la actividad económica. Las expectativas para los próximos meses son también muy positivas debido a que coinciden con las fiestas de fin de año y el incremento normal de consumo que se produce en ese período. Además, este año se suma un incentivo clave a partir de los subsidios por hijo y e incrementos por única vez a jubilados, que fueron anunciados por el gobierno nacional y que se traducirán con seguridad en mayor cantidad de dinero circulando en la ciudad.
En la región
Entre los empresarios de la región, la evaluación de la situación actual también está en línea con lo observado a nivel general y a nivel local. Se diferencia, no obstante, por una proporción levemente mayor de empresarios que manifiestan estar en presencia de un menor nivel de actividad económica en noviembre con respecto a octubre.
Sin embargo, en cuanto a las expectativas para el corto plazo, la visión empresarial regional manifiesta una posición de marcada desventaja respecto de la situación local.
"Y es que el factor estacional y el incremento en el flujo de circulante no impactan tan positivamente en la región como lo hacen en la ciudad, que es un centro comercial y de servicios, donde hallarán destino los fondos frescos ingresados al sistema monetario del sur de la provincia", indica el estudio.
En el mayor nivel de optimismo en general, mucho de ello tiene que ver con la sensación de que 2009 resultó mucho menos malo de lo que se creía en el momento en que se desató la crisis internacional y se profundizó la crisis interna.
Las expectativas positivas en la ciudad, como siempre, van de la mano de lo que sucede en el sector comercio y servicios, que en conjunto representan el 90% de la actividad económica local, mientras que la región plantea una situación actual menos favorecida debido a su diferente composición sectorial.
De esta mejoría en las expectativas empresariales a nivel general, que acumula ya tres trimestres consecutivos, se desprende que el 2009 culmina con empresarios mucho más optimistas de lo que se esperaba a comienzos del año. "Y plantea para el próximo un escenario positivo como para el desarrollo de inversiones productivas, ya que si el contexto continúa como hasta ahora, podría alcanzarse en pocos meses una alta utilización de la capacidad instalada de las empresas, con recuperación de puestos de trabajo y necesidades de ampliación", adelanta la Fundación Ege.
El panorama económico que se avizora
Al interior de la matriz económica regional se observa una fuerte estabilización en todos los sectores, con mayor proporción en el sector construcción. Las expectativas de corto plazo también son positivas, lo que implica que el cierre del 2009 y comienzo del 2010 estarán acompañados por un humor empresarial optimista, que podría traducirse en nuevas inversiones, dependiendo de las señales que se observen en cuanto a seguridad jurídica, presión tributaria y condiciones crediticias.
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