Crece la migración de alumnos de escuelas públicas a privadas en Entre Ríos

Crece la migración de alumnos de escuelas públicas a privadas en Entre Ríos
“Es verdaderamente llamativo y sorprendente lo que ha ocurrido”, dijo Graciela Bar, titular del Consejo General de Educación. Desde el gobierno responsabilizan a los docentes por el “alto ausentismo y los paros”.
La educación privada le sacó bastante ventaja en su crecimiento a la educación pública en Entre Ríos: creció más en todos los niveles. No sólo en alumnos; también en aspirantes a docentes.

Mientras en los institutos de formación docente que dependen del Estado mermó fuerte la matrícula, en el sector privado la elección de la carrera docente mostró un notable aumento.

Hay, no obstante, un dato que se presume alentador, al menos desde los números, para la escuela primaria: la promoción efectiva pasó del 89,7% en el período 2001/2002, al 90,3% en los años 2005/2006 para concluir en el 92,5% en 2009/2010. Cayó en tanto, el índice de repitencia, del 8,8% al 5,6%, aunque subió el índice de abandono interanual, del 1,6% al 1,9%.

Pero ese optimismo se relativiza si se tiene en cuenta que bajó un 1,6% el índice de egreso en tiempo y forma –es decir, la cantidad de alumnos que transitan todo la primaria sin repetir ningún año-: en el período 2001/2002 era del 90,1; y en 2009/2010, del 88,6.

En Educación, dicen que la migración de alumnos de escuelas públicas a institutos privados tiene que ver con dos elementos clave: la alta conflictividad docente –que se traduce no sólo en días de paro, sino también en reducción de la jornada escolar por las asambleas-; y por el alto nivel de ausentismo docente.

Respecto del bajo número de jóvenes que eligen seguir la carrera docente, lo relacionan con las mayores exigencias que ahora se imponen. La extensión de la carrera se amplió, de 3 a 4 años.

Los datos oficiales hablan de una década de profundos cambios en la escuela, traducidos en índices estadísticos que permiten contar con una mirada sobre el sistema educativo entrerriano.

Así, en el nivel inicial, el primer escalón de la escolaridad, la matrícula registró un crecimiento del 19,5 % -pasó de 35.749 a 42.722 alumnos, una suba de casi 7.000 estudiantes-. Pero esa evolución no fue pareja.

Los jardines de infantes del Estado pasaron de una matrícula de 25.040 a 29.530 alumnos; en las escuelas privadas, en tanto, la evolución fue de 10.709 a 13.192 jardineros.

La tendencia, como se verá más adelante, se repite en los otros niveles de la educación, y muestran un fenómeno que llama la atención. “Es verdaderamente llamativo y sorprendente lo que ha ocurrido”, acepta Graciela Bar, titular del Consejo General de Educación (CGE).

Los datos, elaborados por el Ministerio de Educación de la Nación para el período 2001/2010, muestran una situación peculiar: mientras la escolarización en el nivel inicial creció en las salas de 3 años (la suba fue del 14,2%), de 4 años (35,4%) y de 5 años (14,2%), la población infantil se redujo: la caída fue del 15,3% en las salas de 3 años; del 14,4% en las de 4 años, y del 12,1% en las salas de 5 años.

En la escuela primaria ocurrió otra situación llamativa en la década analizada por Educación: los padres apostaron más por anotar a sus hijos en escuelas privadas antes que en escuelas públicas. Mientras las escuelas del Estado tuvieron una merma de matrícula del 2,2%, los colegios privados subieron un 10,8% entre 2001 y 2010.

Quizá una posible explicación a ese fenómeno de trasvasamiento pueda hallarse en la seguidilla de conflictos laborales de los docentes, que fueron un lugar común en la última década.

En 2009, un informe elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) midió el nivel de conflictividad en las escuelas, y puso de manifiesto el hecho de que entre diciembre de 2005 y junio de 2008 la suba de sueldo para un maestro entrerriano fue del 121%, por detrás de Santa Cruz, que aumentó 178%, y Chaco, un 122%.

Pero a junio de 2008 se habían perdido 18 días de clase, situación que ubicó a la provincia a la cabeza en la lista de provincias más conflictivas, seguida por Tierra del Fuego.

Dato alentador.

La matrícula de la escuela secundaria reflejó un crecimiento, apoyado ese aumento en dos elementos: la instrumentación de la obligatoriedad –en diciembre de 2008 se sancionó en la provincia la nueva Ley de Educación Nº 9.890—, y la instrumentación de la Asignación Universal por Hijo, que puso como requisito para acceder a ese beneficio la asistencia escolar de los chicos.

Mientras la escuela primaria tuvo en la década 2001/2010 una merma del 2,2 en la matrícula en escuelas públicas, y una suba del 10,8% en las privadas, en la secundaria ocurrió algo diferente. En ese período se registró un crecimiento de la matrícula del 10,3%. En los colegios estatales la cantidad de alumnos aumentó un 9,9%, y en las privadas, otro tanto, un 11,7%.

Pero la mejora en esos índices no estuvo acompañada de una evolución favorable en el rendimiento de los alumnos. No se ha revertido, por ejemplo, el índice de repitencia ni creció la promoción efectiva ni el egreso de estudiantes, y en eso desde Educación hablan de una conjunción de factores, como la desactualización de las prácticas docentes, el escaso uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y también la falta de involucramiento de las familias en el desarrollo educativo de los hijos.

Es más desalentador el panorama que ofrece la educación superior en Entre Ríos, sobre todo en los institutos de formación docente: casi nadie elige la carrera de maestro o profesor, y quienes optan por ese camino, fracasan a poco de empezar, y abandonan. La matrícula de esos institutos mostró una caída del 6,2% en toda la década, y el número de egresados, por lógica consecuencia, también cayó: un 5,8%.

Pero otra vez la situación fue diferente. En los institutos del Estado la caída fue del 16,4%, mientras que en los institutos de formación docente privados hubo un aumento del 28%.

Bar dice que esa tendencia comenzó a revertirse en los últimos dos años, aunque a la vez admite que por un tiempo el Consejo de Educación deberá recurrir a las excepciones, y permitir que el docente acumule más de un cargo por la falta de maestros y profesores.

Es por eso que el Estado debe acudir a la excepción de lo que prescribe el artículo 40º de la Constitución, que prohíbe que una misma persona tenga dos o más trabajos. Hoy, en Entre Ríos, un docente puede acumular más de un cargo, o acumular más de 36 horas cátedra, el límite previsto por la reglamentación.

El porqué del cambio

La titular del Consejo de Educación, Graciela Bar, no tiene dudas: el aumento de la matrícula de las escuelas privadas, en desmedro de las escuelas estatales, tiene dos fundamentos.

Por un lado, dice, las protestas gremiales de los docentes, que por paros y asambleas dictan menos horas de clase, situación que repercute negativamente en la organización familiar.

“En las escuelas privadas esto no sucede. Las horas de clase se respetan, y los chicos no pierden de asistir a la escuela, y esto es valorado por los padres”, dice Bar.

Al respecto, señala: “El paro significa la pérdida de una jornada completa de clases, pero las asambleas cortan la jornada escolar, al principio o al final. Eso también provoca una desorganización familiar”.

El otro elemento que ubica como causante de la migración de alumnos de un sector a otro de la educación es el ausentismo docente.

La Ley de Presupuesto establece de modo taxativo que el índice de suplencias no debe superar el 8% de la planta total, pero en la práctica ese índice trepa al 20% en la provincia.

Por esa situación, Bar alude a los médicos, que otorgan certificados de enfermedad de modo indiscriminado. “Hay docentes que verdaderamente están enfermos, pero otros especulan”, sostiene.

Más alumnos noctámbulos

Las escuelas para jóvenes y adultos, que funcionan en horario nocturno, se constituyeron en la franja del sistema educativo que mayor crecimiento de matrícula experimentó en la década de 2001/2010.

En ese período, las escuelas de jóvenes y adultos tuvieron un aumento de matrícula del 24,9%: pasaron de 36.429 a 45.518 alumnos, según las cifras divulgadas por el Consejo General de Educación (CGE), en base a un informe del Ministerio de Educación de la Nación.

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