Según datos policiales, se secuestraron ocho ejemplares en enero de 2012, mientras que en el mismo mes de 2013 se incautaron 147. Defensores del autocultivo dicen que es para consumo personal.
Una difusa plantación detrás de una finca de General Alvear, en donde los ejemplares superaban los 5 metros de altura o una pequeña huertita de nueve plantas en el fondo de una casa de Rivadavia son la muestra de que cada vez son más los consumidores de marihuana que, arriesgándose a ir presos, optan por cultivar sus propias plantas, aún en un macetero en el patio de sus viviendas.
Los números que registran desde el año pasado la Dirección de Narcocriminalidad y, más recientemente, la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico confirman esta tendencia: en enero del 2012 se secuestraron en la provincia ocho plantas, mientras los secuestros del mes pasado treparon a 147 plantas incautadas.
Los adeptos a la marihuana que defienden la idea de que se despenalice el consumo y ya optaron por cultivar sus propias plantas basarán la defensa de su filosofía en tres pilares fundamentales: salud, seguridad y ahorro. Ellos aseguran que si cultivan sus propias plantas saben que no van a consumir químicos u otros aderezos con los que se suele cortar la marihuana que se vende en las calles y que terminan afectando su salud; que haciéndolo evitan tener que ir a comprar a las villas miserias de la periferia del Gran Mendoza, en donde son víctimas permanentemente de asaltos y robos, y que además ahorran el dinero que deben pagarles a sus proveedores, quienes obviamente alimentan el gran negocio del narcotráfico.
Sin embargo, quienes adhieren a este estilo de vida y comienzan cultivando una semilla en el patio de su casa saben que están balanceándose en la delgada línea legal en la que se sostiene la diferencia entre el consumo y la tenencia de la marihuana.
Si bien en este tema existen fallos que han sentado jurisprudencia considerando inconstitucional penar el consumo personal de la marihuana, en Mendoza se cumple a rajatabla la aplicación de la Ley 23.737.
“Apegándonos a la ley, para nosotros la tenencia es un delito, y por tanto eso nos habilita al secuestro y la detención de quien sea responsable. Si después el tribunal que entiende en el caso decide imputarlo o determina que esa persona debe rehabilitarse es un tema que no nos compete. Obviamente sabemos que hay gente que tiene sus plantas en la casa, y no nos interesa hacer un allanamiento por una planta, nosotros buscamos frenar el narcotráfico, y por tanto seguimos a aquellos que sabemos que están comercializando la droga”, coincidieron el comisario Fernando Rosa, subdirector de la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico, y el comisario Roberto Badrán, a cargo de la División de Narcocriminalidad. Ambos trabajan en conjunto en varios procedimientos.
Desde ambas direcciones si bien han concretado cuantiosos operativos en donde se desbarataron redes que comercializaban marihuana en Mendoza e incluso la exportaban a Chile, en donde el precio suele triplicarse, también se jactan de haber sacado de circulación centenares de plantas.
Durante el 2012 se realizaron 44 procedimientos, en los que se incautaron en total 904 plantas, y la proyección de este año hace suponer que se va a superar ampliamente ese número. Sólo en enero se realizaron cinco de estos operativos, con un saldo de 147 plantas secuestradas.
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