Crece el malestar de los padres y ya son dos los colegios tomados

Crece el malestar de los padres y ya son dos los colegios tomados
A la escuela Fotheringham se le sumó el Ipem 330. También suspendieron las clases en el jardín de infantes.
Ya son dos los colegios tomados en reclamo de la obra de gas. A la acción iniciada el martes por los padres de los alumnos de la escuela Fotheringham se le suma la medida de fuerza encabezada por los estudiantes del Ipem 330, que ayer obligaron a las autoridades a suspender las clases, tal como lo había anticipado PUNTAL.

Pese a que llegaron algunos caños, el malestar de los padres no cede y la Provincia no logra desactivar la protesta que se va profundizando momento a momento y extendiendo hacia otros centros educativos atravesados por las mismas carencias.

“Nos sumamos a la medida de fuerza de la escuela Fotheringham, acá nosotros también pasamos mucho frío y parece que la única forma de conseguir algo es haciendo lío. Hace años que se viene reclamando que hagan la obra de gas pero no pasa nada, el colegio se cae a pedazos y no hay respuestas de ningún tipo”, dijo una alumna del Ipem 330.

La actividad es totalmente nula debido a que también se ha decidido suspender las clases en el jardín de infantes para evitar que sea alcanzado por las medidas de fuerza impulsadas por quienes se sienten defraudados por el Gobierno provincial.

Los manifestantes confirmaron que se quedarán, al menos, hasta el lunes y que durante el fin de semana desarrollarán diversas actividades para mejorar las instalaciones.

“La idea es entregar el lunes el colegio a las autoridades con muchas mejoras”, indicó Fabiana Córdoba, presidenta de la cooperadora del Ipem 330.

Aún más dura es la postura de los padres de la escuela Fotheringham. Ellos aseguran que no se irán del colegio hasta que el gas esté funcionando.

“No nos movemos más. Vamos a seguir insistiendo para que la obra se empiece y termine lo antes posible”, dijo una de las mamás.

Y agregó: “Todo esto se podría haber evitado si no nos hubiesen mentido tantas veces en la cara”.

A todo esto, y tal como estaba previsto, ayer llegaron inspectoras del Ministerio de Educación para evaluar la situación dentro de la escuela Fotheringham.

Se trata de Mirta Urbani, subinspectora de escuelas urbanas, y Stella Maris Adrover, subinspectora del nivel inicial y primario. Las funcionarias se reunieron con la directora del colegio, María Cecilia Mauletti, y la inspectora de la cuarta región escolar, Patricia Charabiglio, pero no hablaron con los padres que lideran la toma.

Más tarde, hizo lo propio en el Ipem 330 la inspectora del nivel medio, Adriana Tomaselli. “Vinimos para conocer el planteo de los padres, cuáles son las inquietudes. Debemos destacar el buen clima que se ha dado. Ahora vamos a remitir un informe a las autoridades para que conozcan la sistuación”, explicó.

La inspectora insistió en que lo primordial es que los chicos vuelvan a tener clases y que van a trabajar para llegar a un entendimiento entre las partes involucradas en el conflicto que parece no tener una solución a la vista.

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