Cuando se trata de seguridad y protección, uno de los elementos a los que más se recurre son los sistemas de alarmas. Los encargados del rubro aseguran que las ventas son equilibradas durante todo el año, pero que aumentan, cuando hay un hecho delictivo. Además, son cada vez más los sectores económicos y clases sociales que contemplan esta posibilidad de seguridad.
El propietario de un local de venta de alarmas de Oro 241, Jorge Solodujin explicó que “la seguridad es un tema social en el sentido de que las personas se inclinan por instalar alarmas las 24 horas porque genera en las personas tranquilidad porque la casa queda protegida”.
Los consultados, coincidieron en señalar que otra característica es que el sistema de alarma no está instalado como un mecanismo para prevenir y que se suelen instalar luego de conocerse un hecho delictivo o de haber sido víctima de un robo, esto se da en el 80 por ciento de los casos.
Por otro lado, el titular de un local de venta de alarmas de Oro 190, Agustín Seoane remarcó que “en la ciudad no hay robos violentos como en Buenos Aires, pero la población debe tomar la adquisición de las alarmas como prevención” y agregó que “cuesta que la población lo considere como posibilidad”.
También explicó que el mayor temor de las personas es pasar un mal momento junto a su familia cuando sufre un delito, más que al hecho que le roben.
Aumento
Los picos de ventas de sistemas de alarmas, monitoreo y cámaras de seguridad se dan por temporadas, no se corresponden específicamente ante hechos sociales de delitos, sin embargo “aumentan las consultas ante un hecho vandálico” aseguró Solodujin.
El aumento de las ventas se origina cerca de la época estival, de noviembre a marzo, aquí es donde se produce el pico de venta. Este hecho tiene relación con que las personas ante la inmediatez de dejar la vivienda sola por vacaciones necesitan dejar la casa con seguridad.
Tiempo atrás el sistema que más salida tenía era el de la sirena, que tenía los elementos principales como los sensores, y que se activaba cuando la persona dejaba el hogar, en la actualidad el sistema que más se vende, es aquel que tiene mayor control y dispone de una central, contó Solodujin.
“Además con este sistema de monitoreo la persona tiene la posibilidad de dormir con la alarma activada a través de sensores exteriores que permite activar algunos sectores”, subrayó el propietario del local de Oro 241.
Los costos son accesibles, no se han producido grandes aumentos, el kit básico cuesta unos 3 mil pesos y luego el valor asciende según la complejidad.
Para el propietario del local de Oro 190, Agustín Seoane, la venta varía de acuerdo a la situación económica y explicó que “en algunas ocasiones cuando recrudecen los robos se suele vender alguna alarma más, pero normalmente se vende a un ritmo parejo durante todo el año”.
Por otro lado, agregó que “el cobro del aguinaldo es otra causa de incremento en las ventas de alarmas”. La alarma más económica, según Seoane tiene un costo de 2200 pesos y es una alarma monitoreable de última generación.
Comercios
Los sistemas de alarmas se venden tanto para viviendas familiares como para comercios. En estos últimos el sistema que más se utiliza es el de monitoreo que tiene la posibilidad de un control continuo “si bien en la vivienda es el mismo sistema, la diferencia es que el propietario solo se da cuenta que deja la vivienda sola cuando se va de vacaciones”, comentó Solodujin.
Con respecto a los comercios se está dando últimamente el robo express, por ese tema se instalan sistemas de visualización, la diferencia “era que antes había una cámara que decía sonría lo están filmando, ahora se pide visualización HD porque necesita ser usado como prueba para incriminar” explicó el dueño del local de Oro 241.
“Además del sistema de monitoreo han evolucionado mucho los sistemas que se activan y desactivan por el celular, sistemas autónomos que producen mensajes, y lo que más ha crecido es el sistema de los sensores exteriores combinables” dijo Solodujin y agregó que “son obras a medida”.
Los departamentos no demandan sistemas de seguridad y en este sentido explicó que “en Trenque Lauquen hay vandalismo, hechos que no son cruentos, sino que aprovechan el descuido del propietario”, dijo Jorge Solodujin.
Para Seoane “el sistema de alarmas que más se vende es la alarma pasiva, que no está conectada a una estación de monitoreo, este último recurso es lo ideal, porque sino tenés media alarma, pero es una modalidad que cuesta imponerse en Trenque Lauquen” y agregó que “en otros lugares que conozco no se concibe una alarma sin monitoreo, ya que comparativamente es como comprarse un auto sin nafta, pero sin lugar a dudas la que más se vende es la alarma pasiva”.
Por otro lado, explicó que esta opción se debe al desengaño de las personas con las estaciones de monitoreo, “porque no prestan un servicio muy eficiente, pero no en todos los casos es igual”, dijo Seoane.
Con respecto a la instalación de alarmas en comercios, informó que “la colocación normalmente es en viviendas, en este último tiempo se han acercado propietarios de locales que necesitan instalar alarmas, y se están interesando un poco más”.
Para Seoane, antes era casual que un negocio se acercara para instalar una alarma en su negocio, eran más las viviendas pero ahora comenzaron a acercarse los propietarios de locales “otros apuntarán a tener un seguro, además de las alarmas, son criterios de elección, un seguro más una alarma es lo ideal en seguridad”.
“La instalación de las cámaras tienen una doble utilidad, porque pueden filmar a la persona que puede robar y de paso monitorean a los empleados y a los clientes, puede suceder que la persona que entra a robar lo haga encapuchado o que robe la grabación” dijo Seoane y agregó que “para eso es necesario un sistema donde haya monitoreo a distancia y puedan quedar grabadas las imágenes”.
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