Los veteranos de Malvinas crearon un espacio para gestionar los pedidos de sus compañeros. Funciona a través de las oficinas de la Defensoría del Pueblo y alcanza a más de 350 mil personas en Argentina. Salud, trabajo y una pensión digna para vivir son algunos de los puntos por los que están luchando
Víctor Barrios y Patricio Aguirre estuvieron en Malvinas y son impulsores de esta secretaría a la que han bautizado “de Desburocratización para Soldados y Veteranos de Guerra”. “En cualquier otra parte del mundo hay casas de soldados, de hecho Argentina tiene años de leyes de protección a los soldados, desde 1810 hasta la actualidad”, explican sobre la asistencia que reciben. Indican que hasta 1944 se realizaba un acompañamiento de los ex combatientes de conflictos bélicos, incluso para sus familiares, pero que cuando fallecieron, “se encajonaron los papeles”.
- ¿Qué pasó con el apoyo del Estado después de Malvinas?
- A la guerra fueron 10.049 hombres, pero ahora hay 14.200 personas recibiendo pensiones del Estado. Los primeros listados se hicieron mal, a dedo, políticamente, entonces se dio el primer proceso de desmalvinización. Malvinas demostró que había participación política con intereses muy grandes, sobre petróleo, uranio, oro.
Aguirre indica que a partir de esta situación se confundió lo que significaba cada soldado, al punto de que se divide entre quienes estuvieron en combate en la isla y quienes permanecieron en el continente. “A éstos los llaman ‘movilizados’, pero todos fuimos movilizados, unos entraron en combate y otros no”, sostiene.
- ¿Qué características tendrá esta secretaría?
- La secretaría es nacional, pero propusimos que tuviera su centro en Río Cuarto, para descentralizar la actividad que se realiza siempre en Buenos Aires. Éste es el centro del territorio nacional, incluso a lo largo de la hProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 toria argentina, el mayor afluyente de tropas pasó por acá. Enviamos un proyecto a la Defensoría del Pueblo de la Nación y que fue aprobado y sin modificaciones.
El proyecto que se entregó a las autoridades nacionales está enfocado en muchas cuestiones vinculadas a la contención y leyes militares. “Estamos facultados a, por ejemplo, obtener la información que necesitemos y que se nos tenga escondida desde el Estado”, dijo Barrios y continuó: “Ésto es para evitar nuevas irregularidades en los padrones”.
Detallan que entre los conflictos desarrollados durante el siglo pasado al de Tucumán, a la guerra con Chile y la de Malvinas, donde también hubo un enfrentamiento con el país trasandino de manera paralela. “Para que no sigan apareciendo nuevos soldados y se haga un consenso de los que participaron de estos enfrentamientos, ahora pasará todo por esta secretaría”, explican los ex combatientes.
- ¿A cuántas personas se calcula que se estaría alcanzando?
- Se está calculando que entre todos los conflictos, y sin contar familiares directos de todos los fallecidos en las campañas, hay aproximadamente unas 350 mil personas.
Atención
Todos los días jueves de 16 a 20 la secretaría funciona en el edificio de la Defensoría del Pueblo (Sobremonte 500). “Por semana estamos recibiendo entre 20 y 30 personas, incluso considerando que en Vicuña Mackenna ya hay funcionando una sub delegación”, indicaron, mientras señalan que además se están realizando charlas de concientización a la población de diferentes localidades.
- ¿Cómo funciona la atención de esta secretaría?
- Hay un convenio con todas las defensorías del país, por lo que los veteranos del norte argentino, si no pueden viajar a hacer los trámites por los costos, pueden mandar sus documentos desde la defensoría más próxima de donde residen. Ésto ayuda mucho,
para que puedan hacer sin problema sus gestiones.
- ¿Qué tipo de trámites están gestionando?
- Primero se atienden las necesidades básicas de los veteranos de guerra, que son los que más deberían cobrar y deberían gozar de más honores y beneficios. Pero la realidad es otra. Incluso nos hemos encontrado con 2 veteranos que estuvieron en la isla pero no perciben pensión porque no han tenido educación primaria. Lo que le da credibilidad es que trabajamos en el marco de la Defensoría del Pueblo, a nivel provincial y nacional.
- Sostienen que la realidad no es la que debería ser, ¿a qué contexto se enfrenta entonces el ex combatiente?
- Para los veteranos que estuvieron en combate, no hay nada de contención psicológica.
Por ejemplo, crímenes pasionales se ven todos los días por televisión, pero si el autor es un ex combatiente, sale en todos los medios. Hay que entender que no eran así, muchos vinieron con una carga emotiva difícil de entender para quien no estuvo en un conflicto armado.
- ¿Y con respecto a otros cuidados clínicos?
- Atención de salud no hay nada, debemos pensar que el trauma tras la guerra se nota después de 10 o 15 años, no apenas vuelve. Los primeros años se mantiene la adrenalina, pero luego se conoce realmente lo que pasó adentro. Uno empieza a estar muy desocupado y la cabeza te trabaja pensando en lo que pasó, lo que provoca conflictos en el entorno familiar.
- ¿Les alcanza para vivir con las pensiones que reciben?
- No, la mayoría de los veteranos de guerra trabajan en otra cosa porque la pensión no les sirve para nada, es una limosna. Debería estar tranquilo, dedicar sus días realizando otro tipo de actividades que favorezcan a la causa. Pero todavía estamos peleando por beneficios de ley que muchas provincias nos retienen desde hace 20 años.
“Hay una falta de reconocimiento hacia los veteranos de guerra”
“La gente se emociona cuando se habla de los hechos ocurridos con los desaparecidos en la dictadura, pero ¿y lo que pasó con nosotros?”, dicen los ex combatientes en relación a la vinculación con el resto de la sociedad. Aseguran que hay una falta de reconocimiento, no sólo a aquellos hombres que defendieron la bandera argentina en la guerra de Malvinas, sino que a todos los veteranos de viejos conflictos.
Patricio Aguirre señala: “Cuando hablan de Malvinas todos hacen referencia a los pibes que fueron a la guerra, a esos locos que estuvieron en combate, pero no entienden que ahora son sus vecinos, no son más pibes, tienen familias, algunos incluso son abuelos. Pero aún así se sigue sufriendo una gran marginación. Hay una ignorancia general”.
- ¿Creen que hay una cuenta pendiente?
- Hay una falta de reconocimiento, no hay marchas por ejemplo, el veterano no marcha con otras clases -indicó Víctor Barrios-. Hay que ver cómo se da el trato habiendo perdido, pero qué hubiera pasado si ganábamos. La contención para toda la gente no es la misma. El 2 de abril no hubo marchas, no hay participación, y cuando ésto sucede, la historia se va perdiendo. Mañana la van a contar otros.
- ¿Sienten dolor después de los hechos vividos en Malvinas, de sentirse usados para planes económicos?
- No, cuando fuimos tomados prisioneros los ingleses esperaban encontrar comandos especializados, pero se encontraron con chicos -señala Aguirre-. Ellos nos preguntaron cuánto nos pagaban para estar en combate, pero nosotros les decíamos que habíamos sido llevados engañados, pero aparte, una vez que estábamos allá, se trataba de nuestro territorio, de la patria. Los ingleses nos decíamos que estábamos locos y que a ellos los fines de semana les pagaban el doble para tirarnos más bombas. Fueron dos contextos diferentes de cómo era su realidad y la nuestra. Nosotros peleabamos por defender la patria, los valores, el honor, la confianza, valores que ahora se están perdiendo.
- ¿Qué es entonces lo que más les duele?
- Lo que más nos duele es ver cómo se va perdiendo el sentido de patria, en tu propio territorio te hacen sentir extranjero.
Los ex combatientes indican que el enfrentamiento más duro que les toca pelear es contra las fuerzas políticas. “Es algo inentendible, que quienes representan a la gente, en este caso a quienes defendieron su territorio en una guerra, no responden a nuestras necesidades”, dicen y agregan: “Siempre va a quedar un espacio en el tiempo, pero el político sube prometiendo cosas que son nuestras por derecho, pero se llevan recursos, nos arruinan la cabeza de los jóvenes”.
Consideraron que se están creando conflictos en una generación que está
“desapareciendo”, y que la historia se ha modificado, mientras se cuentas cosas que no ocurrieron realmente.
“Hay ex combatientes que vienen a decirnos que les gustaría marchar, para que sus nietos los vean, es un orgullo muy grande, pero se va perdiendo”, dicen los veteranos y concluyen: “De la patria no te podés olvidar, en estos tiempos es algo quijotesco, pero es así”.
Comentá la nota