Durante 2013 hubo 218 personas lesionadas sólo en los balnearios más importantes del río San Antonio. Defensa Civil estima una cantidad similar para los otros cinco ríos más convocantes de la provincia.
Para tener una idea de la magnitud de esta problemática, basta el dato proporcionado por Defensa Civil de la provincia: en cinco de los balnearios más concurridos de Córdoba –Cuesta Blanca, Icho Cruz, Tala Huasi, Mayú Sumaj y San Antonio de Arredondo– situados a lo largo de 20 kilómetros del río San Antonio, los bomberos voluntarios y los servicios de emergencia registraron, durante el año pasado, 218 personas lesionadas (79 sólo en el mes de diciembre).
Según el director de Defensa Civil provincial, Diego Concha, “esta cifra refleja lo que ocurre en los otros cinco ríos más convocantes de Córdoba: Mina Clavero, Cosquín, San Guillermo, Anisacate y Santa Rosa; con lo que la cifra de lesionados, de esta manera, supera ampliamente los mil por año”.
Hay que entender que se trata de lesiones de cierta gravedad, ya que en todos estos casos intervinieron los servicios de emergencia. Las lesiones más comunes en las orillas son los esquinces de tobillo, las fracturas y las quebraduras relacionadas a caídas o tropiezos con piedras. Y dentro del agua, lo usual son los traumatismos de cráneo de aquellos que se arrojan al río desde una zona de altura para hacer un “clavado” y se golpean con piedras sumergidas.
Abundan también los cortes con vidrios o latas; las picaduras de insectos o víboras; y las personas que se marean o desvanecen por culpa de un golpe de calor o del exceso de alcohol. Muchos son atendidos en el lugar, y según la gravedad de la lesión, algunos pueden ser trasladados a un hospital.
Según los expertos, este tipo de accidentes ocurre por culpa de un cóctel de negligencia, descuido y consumo de sustancias.
Cabezas duras. “Todos los días hay lesionados en los ríos de Córdoba. Es impresionante. Gente que se resbala en las piedras y se fractura un brazo o una pierna, y nunca faltan los que se arrojan de cabeza al agua desde una zona de altura y se golpean la cabeza con una piedra” dice Concha.
Hace 10 días, un hombre de 52 años fue rescatado por un policía en el balneario Paso de las Tropas, 12 kilómetros al sur de Mina Clavero, luego de haberse arrojado al agua de cabeza. El turista, de Venado Tuerto, golpeó su rostro contra una piedra y se desvaneció. Fue rescatado por el cabo Daniel Oliva, quien estaba descansando. Lo sacó del fondo de una hoya de tres metros de profundidad y le practicó reanimación cardíaca durante 20 minutos. Le salvó la vida.
“Los ríos serranos son muy peligrosos y la gente se confía demasiado. No hay que arrojarse desde una zona de altura porque en el fondo hay muchas piedras y si hubo una crecida a la noche, seguro que se han movido de lugar”, explica el director de Defensa Civil.
En Carlos Paz, cinco por día. En un fenómeno que ocurre en todos los ríos de la provincia y sobre todo en las zonas más concurridas. Por ejemplo, en el mismo río, pero más cerca de la ciudad de Carlos Paz, se registran unos cinco o seis lesionados de gravedad por día durante los fines de semana, según confirma el jefe de los guardavidas de La Villa, Roberto Jimenez.
“Lo que pasa es que la gente se arroja al río sin conocer el lugar, entonces se golpean la cabeza, se raspan o tropiezan con piedras. Además está el tema del alcohol y ‘alguna otra cosita más’. Pareciera ser que si no consumimos no podemos divertirnos o pasar un día en familia”, comenta Jimenez.
"El problema es la negligencia". Durante el año pasado, según datos proporcionados por Defensa Civil, seis personas perdieron la vida en ríos, lagunas o canales de Córdoba. En enero, ya son cinco los ahogados. Las causas varían, y el perfil de las víctimas, también.
El director de Defensa Civil, Diego Concha, considera que “es difícil establecer similitudes entre los que se ahogan o lesionan en el río, más allá de cierta irresponsabilidad o negligencia”. Dice que las víctimas “pueden ser jóvenes o adultos, de ambos sexos, y pueden ser turistas o ser cordobeses”.
“Por ejemplo, en diciembre, con las crecidas importantes que hubo, el 95 por ciento de las personas que estaban en el río y no querían salir eran cordobeses, no eran turistas; no pueden decir que desconocen qué pasa cuando llueve en las sierras. Muchos eran reacios a salir del cauce del río. No se entiende. Hasta sobrevolábamos los ríos con un helicóptero y les pedíamos que salieran del agua con un megáfono”, cuenta.
“A mi entender, muchas de las muertes y lesiones ocurren por una actitud temeraria o por negligencia: nos metemos al agua y pensamos que está todo bien, y todo empeora si le metemos un poco de alcohol”, dice. “Lo que es seguro es que si respetaran la cartelería que recomienda no bañarse en zonas en las que no hay guardavidas, no tirarse de cabeza desde rocas o zonas altas, no nadar en zonas profundas o solitarias, estas cosas no pasarían”, asegura.
Lo mismo opina el jefe de los bañeros de Carlos Paz: “Entre las personas que se ahogan no hay generalidades. Están los que se ahogan durante una creciente y los que simplemente se desvanecen o los que se ahogan porque entran en pánico y se paralizan”.
“Muchas veces hemos visto cómo una persona entra en pánico en el agua. Si pudiera mantener la calma, manotear y patalear, se mantendría más a flote, pero se anulan y se sumergen solos”, dice.
“El problema es que la sociedad ha perdido el respeto hacia las instituciones, ni siquiera los adultos atienden las recomendaciones que hacemos”, protesta Jimenez.
Para el funcionario, que está al frente del cuerpo de guardavidas que trabaja en los balnearios principales del río San Antonio (El Fantasio, Sol y Río, Playa de Oro, Las Ensenadas y Los Chorrillos), la gente se ahoga por culpa de un combo de factores: “Hay desconocimiento de las zonas, no se consulta o no se responde cuando la autoridad les da una recomendación, y se consume mucho alcohol y otras sustancias durante todo el día de río”.
Víctimas. Muertos en ríos o lagos de la provincia (según Defensa Civil).
» 11 ahogados en 2010.
» 6 ahogados en 2011.
» 9 ahogados en 2012.
» 6 ahogados en 2013.
» 5 ahogados en lo que va de enero de 2014.
Consejos:
Cuide la cabeza. En un río serrano jamás se arroje de cabeza. Se puede golpear con piedras reubicadas por las crecidas.
Crecidas. Siempre esté atento a posibles crecidas y cambios de velocidad de la corriente, y acate las instrucciones de los guardavidas, Defensa Civil, bomberos y policías. Aunque no esté lloviendo donde está usted, puede estar lloviendo río arriba, en las cuencas altas.
Profundidad. Nunca se bañe en una zona en las que no conozca la profundidad del agua.
Solos no. Jamás se sumerja en tramos solitarios y fuera de la vista de otros bañistas.
Con la panza llena, menos. Espere al menos una hora entre la comida y el baño en ríos, para evitar calambres.
Niños. Cerca de un curso de agua, no pierda de vista a sus niños. La falta de supervisión es la principal causa de accidentes.

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